Tren de Cercanías: "Estamos firmando una vez más un cheque en blanco de USD 400 millones", advierten
El diputado opositor Raúl Benítez expresó durante su alocución fuertes cuestionamientos al proyecto del Tren de Cercanías y advirtió sobre los riesgos de aprobar la iniciativa sin contar con información técnica y financiera detallada. Durante su intervención en la plenaria este martes, el legislador afirmó que avanzar con el plan en las condiciones actuales representa "firmar un cheque en blanco" por unos USD 400 millones para un proyecto que, según dijo, todavía "no deja de ser un tren de papel".
Benítez criticó además los constantes cambios en torno a los socios estratégicos vinculados a la propuesta. Recordó que inicialmente se hablaba de una cooperación con Corea del Sur, posteriormente del involucramiento del Ministerio de Obras Públicas y actualmente de una posible alianza con los Emiratos Árabes Unidos. "Creo que la ciudadanía tiene que conocer cada milímetro de los estudios de factibilidad, los estudios de ingeniería y los detalles exactos de las expropiaciones", sostuvo.
El parlamentario también insistió en la necesidad de transparentar las condiciones financieras del proyecto, ya que, a su criterio, esto terminará impactando directamente en el precio del pasaje para los usuarios. "Esto va a determinar el costo del pasaje. No hay que tener el tren como museo, hay que tener un tren que la gente pueda pagar y usar realmente", manifestó.
Asimismo, señaló que el debate no debe centrarse únicamente en la construcción ferroviaria, sino también en la integración con un plan general de movilidad y transporte público.
Benítez aclaró que rechazar el proyecto en su estado actual no implica abandonar la idea del Tren de Cercanías, sino evitar futuros problemas legales y financieros. "Rechazar este proyecto no significa enterrar el Tren de Cercanías, al contrario, significa salvarlo de futuras demandas, retrasos o incertidumbres legales", expresó.
Finalmente, recordó la experiencia del fallido Metrobús, señalando que la falta de planificación seria derivó en millonarias consecuencias para el Estado paraguayo. "Tuvimos una experiencia con el Metrobús. Al no abordarse el proyecto de manera seria, al final terminó en una demanda y en una enorme frustración ciudadana", concluyó.
