La confesión se dio durante una entrevista radial con la emisora AM 1080, en medio del escándalo por su pedido de remoción de la titular de la cartera sanitaria.
El legislador había desatado fuertes críticas contra Barán el día anterior, al acusarla públicamente de ser "inepta e ineficiente", y de dañar la imagen del propio presidente de la República, Santiago Peña. Lo que no mencionó en ese momento fue que, en paralelo, gestionaba directamente beneficios para su estructura política en la zona este del país.
Según fuentes del Ministerio de Salud, los contratos para personal de blanco en ese hospital deben realizarse a través de concurso público y bajo supervisión de la V Región Sanitaria, encabezada por el doctor Cristian Vera, quien responde políticamente al gobernador Marcelo Soto, adversario interno de Ovelar en Caaguazú. Sin embargo, el senador habría sugerido un atajo: evitar el conducto regional y permitir que la directora del hospital ovetense, la doctora Lorena Ocampos —quien responde a su propio equipo—, maneje directamente los nombramientos.
La presión política se desató a días de que el presidente Peña llamara la atención a todo su Gabinete durante una reunión en el Palacio de Gobierno. El mandatario, con tono firme y enérgico, instó a sus ministros a redoblar los esfuerzos y no dudó en sugerir que quienes no se sientan capaces de cumplir con los objetivos, deberían dar un paso al costado.
En medio de este escenario de incomodidad interna y malestar social por los magros avances en áreas sensibles como salud, educación y seguridad, la figura de la ministra Barán se convierte en el centro de un fuego cruzado. Ya enfrentó anteriormente intentos de interpelación por parte de la oposición, pero ahora las críticas provienen del propio bloque oficialista, lo que debilita aún más su posición al frente de la cartera.
La ministra se excusó esta semana de asistir a la Comisión de Hacienda y Presupuesto del Senado, donde debía opinar sobre un proyecto de ley que busca exonerar tributos en la compra de vacunas y fortalecer el Programa Nacional de Inmunizaciones. Su ausencia fue el detonante para que Ovelar la descalificara públicamente y solicitara su destitución.
El trasfondo político de este nuevo capítulo revela una lucha por el control del aparato estatal en regiones clave, mientras el Gobierno busca sostener una imagen de eficiencia que en los hechos parece erosionarse desde dentro.


