La movilización, impulsada por distintas centrales obreras, puso en la mira al presidente Santiago Peña, a quien calificaron como un mandatario distante y desconectado de las necesidades del pueblo.
Durante el acto central desarrollado en la Plaza de la Democracia, José Pineda, dirigente de la Central Unitaria de Trabajadores - Auténtica (CUT-A), lanzó duras críticas contra el Gobierno. Afirmó que los retrocesos en derechos laborales son responsabilidad directa del Ejecutivo y señaló que la gestión de Peña ha profundizado las carencias del sector obrero.
"El presidente y su entorno nos castigan con leyes injustas, con el control del Congreso y con un aparato represivo que opera contra los trabajadores. Nos matan con la inseguridad, con la escasez de medicamentos y con un sistema de salud colapsado. Literalmente, están asesinando a nuestros hijos", manifestó con dureza.
Pineda también apuntó al abandono estatal en áreas sensibles como la salud y la educación, y lamentó que el mandatario actúe en función de intereses personales y de grupos privilegiados. "Es un presidente ausente, no solo del Palacio de López, sino también de los sufrimientos del pueblo paraguayo", aseveró.
El dirigente sindical aprovechó la concentración para llamar a la unidad del sector trabajador y reveló que las centrales están promoviendo un cambio en la fórmula para calcular el salario mínimo. Criticó la desconexión entre las cifras oficiales de inflación y el encarecimiento real del costo de vida: "Dicen que la inflación es del 3% o 4%, pero en los últimos dos años los precios subieron hasta un 50%".
Finalmente, Pineda exigió al Ministerio de Trabajo que asuma con mayor seriedad su rol en la promoción del empleo formal y advirtió que, de continuar la indiferencia del gobierno y el sector empresarial, el país seguirá hundiéndose en la pobreza.