Tras la polémica internacional

Titular del PLRA toma distancia de Celeste Amarilla, pero reclama que "se mida con la misma vara"

El presidente del Partido Liberal Radical Auténtico, Alcides Riveros, afirmó que las expresiones de la senadora sobre Kylian Mbappé fueron personales y no representan al partido.
Alcides Riveros, presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). Web.

El presidente del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), Alcides Riveros, se desmarcó de las declaraciones realizadas por la senadora Celeste Amarilla tras la derrota de la Albirroja frente a Francia, aunque cuestionó que exista un trato desigual cuando los agravios son dirigidos hacia dirigentes o ciudadanos paraguayos.

Riveros sostuvo que las publicaciones de la legisladora, que generaron una fuerte polémica por sus referencias al futbolista francés Kylian Mbappé, responden a una opinión estrictamente personal y no reflejan la postura institucional del principal partido de oposición.

"Sus expresiones son muy personales, de una fanática de fútbol; no es lo que piensa el PLRA, es algo personal de ella", manifestó.

Sin embargo, el dirigente liberal aprovechó la ocasión para cuestionar las reacciones generadas en torno al caso y reclamó que se aplique el mismo criterio ante situaciones similares.

"No obstante, tenemos que ir midiendo con la misma vara. Cuando nos dicen la co... de tu madre, tenemos que aguantar todo, pero a nosotros nadie sale a defendernos", expresó.

En ese sentido, Riveros hizo un llamado al Poder Ejecutivo para que también se pronuncie cuando las ofensas recaen sobre representantes paraguayos. Como ejemplo, mencionó el cruce protagonizado entre el defensor de la selección paraguaya, Junior Alonso, y Kylian Mbappé durante el encuentro.

"Ojalá que el Gobierno saque un comunicado defendiendo a Junior Alonso", señaló.

El presidente del PLRA insistió en que sus declaraciones no constituyen una defensa de la senadora Amarilla, sino un reclamo de igualdad de criterios.

"No estoy defendiendo a nadie, pero solo digo: ¿por qué tenemos que permitir que a nosotros nos digan de todo y aguantar todo? Pero si decimos mal una palabra ya somos condenados", concluyó.