La senadora liberal Celeste Amarilla afirmó este martes que analiza la posibilidad de presentar una querella contra el futbolista francés Kylian Mbappé y sostuvo que la controversia que protagonizan "va mucho más allá" de un intercambio relacionado con el fútbol, apuntando a la influencia que, a su criterio, ejerce la FIFA en el escenario político internacional.
Tras el revuelo generado por sus declaraciones, la carta abierta dirigida al delantero francés y la posterior respuesta pública de Mbappé, la legisladora brindó una conferencia de prensa en el Senado para referirse a la repercusión internacional que alcanzó el caso.
Amarilla aseguró que la dimensión que tomó la controversia no puede explicarse únicamente por un cruce de opiniones con una figura del deporte.
"¿Qué hay detrás de esto realmente? ¿Cómo es que yo llego al mundo por una simple bravuconada futbolera? ¿Cómo una hincha de fútbol, con el lenguaje del fútbol, como una barra brava de cualquier país? ¿Cómo es que llegó a este nivel de preocupación mundial?", expresó.
En ese contexto, hizo referencia a versiones sobre una supuesta comunicación entre el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el mandatario paraguayo, Santiago Peña.
"¿A que Macron, el presidente de Francia, le llame al presidente de Paraguay a decirle que se calle esa loca?", manifestó la senadora, cuestionando el alcance que tuvo la polémica.
La legisladora insistió en que el conflicto no gira exclusivamente en torno al delantero francés.
"Y saben qué, esto no es por Mbappé. Están equivocados. Esto tampoco es por mí. Tampoco me suben los humos", afirmó.
Según Amarilla, detrás del episodio existe una estructura de poder vinculada al fútbol internacional.
"Esto es la FIFA, un poder fáctico detrás del poder político siempre. Siempre con la plata de las grandes corporaciones", sostuvo.
Como argumento, recordó el escándalo de corrupción conocido como FIFAGate, que derivó en investigaciones y condenas contra varios dirigentes del fútbol mundial.
"¿O se olvidan del FIFAGate? Todavía Napout sueña con esa cárcel en la que estuvo. Acá hay una retroalimentación del poder político mundial con la FIFA. No soy yo ni es Mbappé", concluyó.
Las declaraciones de la senadora se producen luego de que sus publicaciones en redes sociales contra el capitán de la selección francesa generaran amplia repercusión en medios internacionales y plataformas digitales, reavivando el debate sobre los límites entre el deporte, la política y la influencia de los grandes organismos que gobiernan el fútbol mundial.





