La senadora lanzó duras críticas contra sus colegas del Congreso tras la decisión de no convocar más sesiones hasta después de la Semana Santa. "Desde ayer hicimos puente, el miércoles dijeron que ya no había temas importantes que tratar, si volvemos para Navidad tienen suerte", expresó con ironía al ser abordada por los medios de comunicación.
Amarilla cuestionó la actitud de la mayoría de los legisladores, a quienes acusó de tomarse "vacaciones" anticipadas sin justificación alguna. "La irresponsabilidad parlamentaria es tremenda", manifestó, visiblemente molesta por la postura generalizada de suspender las actividades legislativas por un periodo prolongado.
Lamentó que solo dos senadores hayan votado en contra de la propuesta de suspender las sesiones hasta después del feriado largo. Según ella, al menos debió realizarse una sesión el martes siguiente. "El miércoles es asueto para la función pública, pero el sector privado tiene que trabajar hasta el miércoles y volver el sábado otra vez. Son tan pocas cosas como para ganarnos otra vez la argelería del pueblo con el desprestigio que ya tenemos", advirtió.
La parlamentaria, incluso, dirigió parte de su crítica hacia su propio partido. "No entienden, incluso los liberales", dijo, cuestionando la falta de voluntad para continuar con el trabajo legislativo. Añadió que algunos senadores habrían propuesto adelantar las sesiones solo para evitar asistir el lunes, lo que evidencia, según ella, una falta total de compromiso con la ciudadanía.
"Estamos de vacaciones, entre comillas, desde ayer. O algunos. La irresponsabilidad ya está instalada. Y el mismo sector que pide suspender, luego le exige al resto que cumpla", expresó con molestia.
Amarilla finalizó sus declaraciones con una mezcla de indignación y resignación: "Es injusto. Quise insistir, pero no hubo forma. El desprestigio ya lo tenemos, y encima seguimos acumulando razones para la bronca ciudadana".

