Fuga de senadores

Se confirma quiebre en Honor Colorado

La fractura que desde hace semanas agitaba al movimiento Honor Colorado finalmente se materializó.
Horacio Cartes, expresidente de la República y actual titular del Partido Colorado ANR. Foto: Gentileza.

Los senadores Alfonso Noria, Carlos Núñez y Erico Galeano oficializaron su salida del bloque cartista y confirmaron así el primer quiebre profundo dentro del espacio político liderado por Horacio Cartes desde el inicio del actual periodo legislativo. La ruptura no solo marca un debilitamiento político evidente, sino que además despoja al oficialismo de la mayoría propia que había consolidado en la Cámara Alta.

Los tres legisladores presentaron una nota formal en la que anuncian la conformación de una nueva bancada denominada "11 de setiembre", referencia directa a la fecha de fundación del Partido Colorado. En la estructura interna, Noria queda como líder, Núñez como vice líder y Galeano como miembro. Con este gesto, los senadores buscan marcar distancia no solo operativa sino también simbólica, con una identidad propia que rompe con la disciplina legislativa que caracterizaba a Honor Colorado.

Las razones de la salida evidencian tensiones acumuladas dentro del cartismo. Carlos Núñez manifestó su desacuerdo con el manejo del proceso de ascensos policiales, especialmente con la exclusión del comisario César Pérez por no superar el polígrafo, una herramienta cuestionada incluso por sectores opositores. Para Núñez, este episodio fue la señal definitiva de que las decisiones dentro del movimiento no pasan por criterios institucionales sino por alineamientos internos.

Alfonso Noria, por su parte, expresó sentirse ignorado en los reclamos históricos de Canindeyú, particularmente en lo referente al resarcimiento pendiente por los Saltos del Guairá. Señaló que desde el oficialismo no encontró respaldo para avanzar en esas gestiones y que la dinámica del bloque le impedía asumir posturas autónomas ante problemas de su departamento.

Erico Galeano, aunque enfrenta un proceso judicial vinculado al operativo "A Ultranza Paraguay", acompañó la ruptura tras meses de tensiones internas y cuestionamientos sobre su permanencia dentro de la bancada oficialista.

Con la salida de los tres senadores, el cartismo y sus aliados quedan con 21 votos, cifra insuficiente para sostener la mayoría absoluta que les permitía controlar el ritmo legislativo. La ruptura confirma el debilitamiento del movimiento y abre una etapa más incierta dentro del Senado, donde la oposición recupera margen de negociación y capacidad para bloquear o reorientar decisiones clave.

Honor Colorado, hasta ahora el bloque más cohesionado del Congreso, enfrenta su primera fractura visible y pierde un componente decisivo de fuerza política en la Cámara Alta, en un momento donde la estabilidad interna parecía uno de sus principales activos. El quiebre deja al oficialismo más expuesto y obligado a negociar en un escenario que ya no domina.