Liberar el sistema

Riera pide a jueces y fiscales usar más tobilleras electrónicas

El ministro del Interior cuestionó la escasa utilización del monitoreo electrónico, pese a que el sistema dispone de unas mil unidades.
Enrique Riera. Gentileza.

El ministro del Interior, Enrique Riera, instó a jueces y fiscales a ampliar el uso de las tobilleras electrónicas como medida alternativa al arresto domiciliario con control presencial, al considerar que la herramienta tecnológica continúa siendo subutilizada pese a encontrarse plenamente operativa. 

Actualmente solo unas 200 tobilleras electrónicas están en funcionamiento, mientras alrededor de 800 dispositivos permanecen disponibles para su implementación inmediata.

"La idea es usar la tecnología y así tener a más policías disponibles para la seguridad del país. Pedimos a jueces y fiscales que usen esta tecnología", expresó en conferencia de prensa tras el Operativo Umbral 3.5.

Riera afirmó que la escasa utilización del sistema impide optimizar recursos tanto de la Policía Nacional como del sistema penitenciario. En ese sentido, señaló que una aplicación más amplia de las tobilleras permitiría liberar miles de efectivos policiales que hoy son destinados al control de personas con arresto domiciliario.

"Para la Policía sería liberar casi 8.000 policías que se abocan a verificar a personas con arresto domiciliario, y para el Ministerio de Justicia sería 800 personas privadas de libertad menos en las penitenciarías", sostuvo.

El ministro enfatizó que el Poder Ejecutivo ya cuenta con toda la infraestructura necesaria para la implementación del sistema y atribuyó la baja utilización a la escasa cantidad de resoluciones judiciales que ordenan el monitoreo electrónico.

"El software está instalado, la Policía está preparada, el ministro de Justicia está preparado. Nosotros lo que hacemos es pedirles a jueces y fiscales que utilicen esos dispositivos", manifestó.

Asimismo, insistió en que la incorporación de esta tecnología permitiría fortalecer la seguridad ciudadana al redistribuir el personal policial hacia tareas preventivas.