La decisión se da en medio de una confrontación abierta entre la Cámara Alta y el titular de la cartera, Enrique Riera, por la utilización obligatoria de este examen como filtro para la carrera policial.
Según la nota enviada por el Ejecutivo al presidente del Senado, Basilio "Bachi" Núñez, el pedido de acuerdo constitucional se sustenta en lo dispuesto en la Ley 7280/2024 de reforma policial y en su decreto reglamentario, firmado el pasado 10 de noviembre. Esta reglamentación —cuestionada por varios legisladores— formaliza el polígrafo como requisito para ascender en la estructura de mando de la Policía Nacional.
La decisión del Gobierno se produce en el momento más tenso de la puja entre Riera y el senador y comisario retirado Carlos Núñez Agüero, quien terminó anunciando su ruptura con el movimiento Honor Colorado tras perder la pulseada interna. Núñez buscaba la reconsideración del caso del comisario César Pérez, quien no logró aprobar el polígrafo. Según trascendió, incluso habría hablado con Peña para solicitar una excepción, pero Riera mantuvo su negativa.
El Ejecutivo solicitó el ascenso de 27 comisarios principales al rango de Comisario General Inspector, entre ellos Édgar Rolando Benítez González, hermano del comandante de la Policía, Carlos Humberto Benítez. En otro mensaje remitido al Senado, se pide también el ascenso de siete Comisarios Generales Inspector al grado de Comisario General Director. En total, 34 oficiales están incluidos en el paquete de promociones.
El tratamiento en la Comisión de Asuntos Constitucionales se anticipa áspero, ya que el cartismo, sus aliados, disidentes y opositores tienen la misma cantidad de miembros en ese órgano. Varios senadores, como Núñez Agüero, Eduardo Nakayama, Yolanda Paredes, Rafael Filizzola y Mario Varela, ya adelantaron su rechazo al procedimiento utilizado por el Ministerio del Interior. Sostienen que una prueba de polígrafo no puede definir toda la carrera de un policía y que el decreto reglamentario fue publicado después de realizadas las evaluaciones, lo que —según afirman— invalida el proceso.
La presentación de la lista oficial de quienes solo "superaron" el polígrafo reaviva la disputa institucional entre el Ejecutivo y el Senado, mientras el futuro de los ascensos queda atrapado en una pulseada que combina poder político, tensiones internas en Honor Colorado y cuestionamientos a la legalidad del método impuesto.