Medidas

Reforma bajo fuego: media sanción, represión y paro docente en puerta

La Cámara de Diputados dio media sanción a la reforma de la Caja Fiscal tras introducir cambios de último momento y en medio de incidentes con la Policía durante la protesta de docentes, quienes anunciaron que no iniciarán las clases, mientras el conflicto se traslada ahora al Senado.

La Cámara de Diputados aprobó este jueves, en sesión extraordinaria y bajo presión de movilizaciones, el proyecto de reforma de la Caja Fiscal en general y en particular, enviándolo al Senado. La votación avanzó tras el retiro de bancadas opositoras y en un clima de tensión en las calles, con denuncias de represión durante la protesta docente. Mientras el oficialismo defendió que el texto "intermedio" evita un colapso financiero, los gremios de la educación advirtieron que la versión aprobada no los convence y anunciaron que no iniciarán las clases el 23 de febrero.

Una jornada partida en dos: caja parlamentaria primero, Caja Fiscal después

El día arrancó con el tratamiento de la caja parlamentaria y, tras un cuarto intermedio, el pleno pasó a la sesión extraordinaria enfocada en la reforma del sistema previsional del sector público. El debate sobre la Caja Fiscal comenzó alrededor de las 10:30, con el recinto ya condicionado por el pulso en las afueras: movilizaciones de docentes y otros sectores y un fuerte dispositivo policial.

En el plano político, el oficialismo buscó enmarcar la jornada como una respuesta "necesaria" para sostener el sistema, mientras la oposición insistió en que el trámite fue acelerado y sin el respaldo técnico y social suficiente. En medio de ese choque, la discusión se destrabó cuando se rechazó la moción de postergación y varios legisladores liberales y disidentes se retiraron del recinto, dejando la cancha libre para que la mayoría avance con la media sanción.

El "proyecto intermedio": qué cambió a último momento y qué quedó en el texto que pasó al Senado

El oficialismo defendió que la Cámara terminó aprobando una versión "más flexible" o "intermedia", trabajada contra reloj con dictámenes y ajustes empujados desde comisiones en las horas previas.

En los puntos centrales, el texto aprobado fija parámetros para sectores que hoy no tienen edad mínima: magisterio nacional, docentes universitarios, magistrados judiciales y fuerzas públicas. Para el magisterio, docentes universitarios y magistrados, se estableció jubilación ordinaria a los 57 años y 25 años de aporte, con una tasa de sustitución entre 70% y 85%, y jubilación extraordinaria a los 55 años y 30 años de aporte, con una tasa de 60% a 70%, calculada sobre el promedio de los últimos 10 años.

Para fuerzas públicas, el esquema aprobado también se ordena sobre 57 años y 25 de aporte, con cálculo promedio de los últimos 5 años y una tasa de sustitución que puede llegar hasta el 85%.

El punto que concentró parte del ruido por "cambios de última hora" fue la ingeniería de aportes. Frente a la propuesta original que venía discutiéndose, con un aumento del aporte del funcionario, reportes de la jornada indicaron que la versión que salió de Diputados dejó el aporte del funcionario en 16% y elevó gradualmente el aporte estatal desde 3% hasta 5%, entre otros ajustes paramétricos.

Aprobación a tambor batiente y una modificación puntual en el recinto

La aprobación se dio primero en general y luego artículo por artículo, con críticas de legisladores que denunciaron un tratamiento acelerado.

En el medio, se registraron pedidos de cambios puntuales durante el debate en particular. Uno de los movimientos destacados fue la reconsideración vinculada a artículos del proyecto y la incorporación de ajustes solicitados desde la oposición, en una sesión donde, pese a eso, el trámite siguió con ritmo de media sanción inmediata.

Finalmente, Diputados remitió el texto al Senado en la misma jornada, abriendo la siguiente fase. Si la Cámara Alta introduce modificaciones, el proyecto deberá volver a Diputados para una nueva revisión.

La calle: gases, empujones y heridos en el operativo durante la protesta

Mientras adentro se votaba, afuera se rompió el termómetro. La protesta docente en la Plaza de las Armas derivó en enfrentamientos con la Policía, con denuncias de uso de gas pimienta y balines, además de heridos durante la dispersión.

En la cobertura minuto a minuto también se reportó gas lacrimógeno, empujones y al menos un docente herido, en una mañana marcada por el choque entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

El anuncio que sube la apuesta: docentes dicen que no arrancan clases el 23 de febrero

Con la media sanción consumada, el conflicto se trasladó al calendario escolar. Docentes movilizados confirmaron que no iniciarán las clases el 23 de febrero, fecha fijada por el MEC, como primera medida de fuerza tras la decisión de Diputados.

Referentes gremiales sostienen que el texto aprobado no despeja los cuestionamientos de fondo y temen que los cambios consoliden un esquema de ajuste sobre los trabajadores sin un acuerdo real, por lo que no descartan nuevas acciones y la continuidad de las movilizaciones.

Lo que se viene: Senado bajo presión y una crisis que no se enfría

Con el proyecto ya en el Senado, el oficialismo intentará sostener la narrativa de una reforma imprescindible para frenar el déficit y evitar que el financiamiento del sistema termine recayendo sobre impuestos generales, un argumento que el MEF viene repitiendo en presentaciones y comunicados de las últimas semanas.

Pero la calle dejó un mensaje paralelo. Aun con una versión intermedia, la reforma no cerró el conflicto con el magisterio. Y si el paro docente del 23 de febrero se concreta, el costo político ya no se va a discutir solo en comisiones o en el recinto, sino que se va a sentir directamente en el inicio del año lectivo.