Mulino

Presidente de Panamá se ofrece como socio estratégico tras el acuerdo Mercosur-UE

Desde Asunción, el presidente de Panamá, José Raúl Mulino, celebró la firma del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, y aseguró que su país está listo para convertirse en un actor clave en la nueva etapa de integración económica que se abre entre ambos bloques.
José Raúl Mamulino, presidente de Panamá. Web.

El mandatario afirmó que Panamá puede aportar de manera concreta al comercio global gracias a su ubicación geográfica y a su infraestructura logística y aérea, concebidas —según remarcó— como un puente natural entre América Latina, Europa, el Caribe y Norteamérica.

Mulino sostuvo que la concreción del acuerdo, luego de más de dos décadas de negociaciones, marca un punto de inflexión para el intercambio internacional y para la articulación de cadenas de valor más amplias. En ese contexto, destacó el papel del hub aéreo panameño, con una red de vuelos que conecta de forma directa y frecuente con países del Mercosur y con importantes ciudades europeas, lo que, a su criterio, posiciona a Panamá como una plataforma eficiente para el movimiento de personas y mercancías.

El jefe de Estado panameño aprovechó su intervención para reiterar su defensa del libre comercio como motor de desarrollo y crecimiento económico, al tiempo de subrayar que su país está dispuesto a colaborar con los procesos de integración regional desde una lógica de apertura y cooperación. En su mensaje, también volvió a referirse a la situación política de Venezuela, insistiendo en la necesidad de que ese país retorne a un camino democrático como condición indispensable para una integración plena y estable en la región.

La ceremonia de firma del acuerdo se desarrolló en la capital paraguaya, con la presencia de jefes de Estado y altas autoridades de los países involucrados, y fue presentada como un hito histórico que redefine las relaciones comerciales entre Sudamérica y Europa. En ese escenario, Mulino buscó posicionar a Panamá no solo como un observador del proceso, sino como un aliado estratégico dispuesto a facilitar y potenciar el nuevo entramado comercial que surge tras la rúbrica del tratado.