Infraestructura y planificación

¿Por qué un nuevo puente en Pozo Hondo si ya existe uno en la zona?

El MOPC confirmó que el nuevo paso internacional entre Pozo Hondo y Misión La Paz estará destinado al tránsito pesado y se ubicará fuera del casco urbano. El puente actual seguirá en uso vecinal, pero su existencia reabre el debate sobre planificación e inversión pública.
Santiago Peña y la ministra de Obras, Claudia Centurión. Gentileza.

El anuncio de la construcción de un nuevo puente internacional sobre el río Pilcomayo, financiado íntegramente por Paraguay, volvió a instalar la discusión sobre la planificación de la infraestructura en la zona fronteriza del Chaco, en el marco del desarrollo del Corredor Bioceánico. El mandatario confirmó que el Estado paraguayo asumirá el 100% del financiamiento, aunque no precisó fechas de inicio ni montos estimados.

El proyecto fue presentado días atrás por el presidente de la República, Santiago Peña como una obra estratégica para fortalecer la integración regional, mejorar la conectividad con Argentina y potenciar la logística del comercio exterior hacia los mercados del Pacífico.

Sin embargo, la iniciativa genera interrogantes debido a que en el mismo punto ya existe un puente de hormigón construido hace décadas, que durante años tuvo un uso limitado debido a la falta de rutas asfaltadas y condiciones adecuadas de acceso.
 

Corredor Bioceánico. Mapa.

Ante estas dudas, el ingeniero Julio Ríos, encargado de despacho de la Dirección de Planificación Vial del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), aclaró que el nuevo proyecto no reemplaza la estructura existente, sino que la complementa dentro de un esquema de reorganización del tránsito en la zona.

Según explicó, el nuevo puente estará ubicado fuera del casco urbano de ambas localidades y estará destinado exclusivamente al tránsito de camiones de gran porte, en función del incremento esperado del flujo comercial vinculado a la bioceánica. "Se trata de un nuevo puente que va estar situado fuera del ejido urbano de ambas ciudades", respondió en entrevista exclusiva con el diario El Nacional.

En tanto, el puente actual continuará operativo, pero limitado al tránsito vecinal. La decisión responde a criterios de seguridad vial, considerando que su ubicación dentro del área urbana no resulta adecuada para el paso de transporte pesado. "El Puente existente se va seguir utilizando para el tránsito vecinal pero cómo está situado en zona urbana, no sería conveniente que transiten los camiones de gran porte por cuestiones de seguridad", expresó.

El caso vuelve a poner en evidencia un problema recurrente en materia de infraestructura: la falta de articulación entre las obras ejecutadas y las condiciones necesarias para su pleno aprovechamiento. Durante años, el puente existente fue considerado una estructura subutilizada por la ausencia de caminos de todo tiempo, lo que restringió su funcionamiento.

Hoy, con el avance de las obras viales en el Chaco y el impulso del corredor bioceánico, esa infraestructura queda relegada a un uso secundario, mientras se proyecta una nueva inversión para responder a las demandas actuales del transporte internacional.

La zona de Pozo Hondo, en el departamento de Boquerón, cuenta con alrededor de 500 habitantes en su núcleo urbano, aunque se proyecta un crecimiento acelerado en los próximos años debido al impacto de la Ruta Bioceánica. La región, históricamente aislada y con población de origen paraguayo, argentino y boliviano, ha dependido en distintos momentos de asistencia estatal, especialmente durante crisis provocadas por inundaciones del Pilcomayo.

En ese contexto, la nueva obra se inscribe no sólo como una mejora en la conectividad, sino también como parte de un proceso más amplio de transformación territorial que busca integrar una de las zonas más rezagadas del país al circuito logístico regional.