Sicariato

"Plata o Plomo": Mafia envía mensaje y ratifica vía libre para operar

El asesinato a balazos del Teniente Coronel Guillermo Alicio Moral Centurión, de 44 años, frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción, constituye un mensaje descarnado del crimen organizado.

No fue un acto aislado: es una ratificación de que la mafia pretende operar sin persecución ni control dentro del territorio nacional, lanzando una advertencia directa no solo a las autoridades estatales, sino a toda la sociedad.

Moral se había convertido en un símbolo de integridad en el sistema militar y judicial. En mayo de 2023 denunció un intento de soborno: le ofrecieron diez millones de guaraníes para facilitar el ingreso de un teléfono celular al penal militar de Viñas Cué con destino al narcotraficante Miguel Ángel Insfrán, alias "Tío Rico". Moral se negó rotundamente, llevando el caso a instancias judiciales. Esa decisión lo marcó como blanco.

Este jueves por la tarde, cuando Moral llegaba en su camioneta al campus de la Facultad de Derecho, dos sicarios en motocicleta lo siguieron hasta el lugar y le dispararon repetidamente. Las cámaras de circuito cerrado captaron el momento: el vehículo fue interceptado en plena vía pública, proyectiles impactaron contra la carrocería y el oficial murió en el acto.

La Fiscalía ya abrió diligencias urgentes bajo la dirección de fiscales Hermenegilda Cubilla y José Martín Morínigo. El ministro de Defensa, Óscar González, declaró estar "tremendamente impactado", y reconoció que no había señales de amenazas previas registradas.

El escenario político reaccionó con mensajes contundentes. La exministra de Justicia, abogada Cecilia Pérez, advirtió que el crimen funciona como un mensaje directo de la mafia hacia el Estado: "Es muy preocupante cómo esto está avanzando, es un mensaje de la mafia, claro y contundente. Tenemos que tener un rechazo real a todo lo que tiene que ver con la narcopolítica".

El senador Rafael Filizzola fue más duro aún: "El país está de luto. Los que se vendieron al narco reciben penas irrisorias. El que denunció los hechos fue dejado a su suerte y asesinado. Los narcos a sus anchas. Pero el Gobierno está angustiado por la GEN Z y Nepal". Sus palabras buscan exponer no solo la tragedia de un crimen selectivo, sino la impunidad estructural que lo posibilita.

El diputado Raúl Benítez sumó otra arista al debate: "'Plata o plomo' es el mensaje de la mafia en el sicariato de hoy. Se lleva adelante un acto de sicariato frente a una facultad en plena capital. Mientras tanto, Riera y el departamento del crimen organizado de la policía, dedicados a espiar jóvenes manifestantes". Con esa frase alude a una selección del blanco del atentado: alguien emblemático y desafiante para los criminales.

Este asesinato demuestra que el crimen organizado no solo decide quién sobrevive, sino que también impone el tono del enfrentamiento con el Estado. La vía libre para operar —sin respuesta efectiva— es parte del mensaje. La sociedad toda debe comprender que no se trata solo de matar a un oficial: es una amenaza tácita para cualquiera que elija enfrentar al poder del narcotráfico con transparencia y justicia.