El presidente en ejercicio, Pedro Alliana, expresó su repudio al asesinato del Teniente Coronel Guillermo Alicio Moral Centurión, ocurrido frente a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción. Calificó el hecho como un cobarde atentado del crimen organizado contra el Estado y ordenó a las fuerzas de seguridad la respuesta más inmediata y firme. Aseguró que no descansarán hasta capturar y someter a la Justicia a los autores materiales e intelectuales del crimen, destacando que el sacrificio de Moral no será olvidado.
El ataque ocurrió alrededor de las 16:20 cuando dos hombres a bordo de una motocicleta abrieron fuego contra la camioneta del militar. Testigos relataron que se escucharon al menos tres disparos y que los sicarios huyeron hacia la avenida Santísima Trinidad. Pese a los intentos de reanimación por parte de bomberos voluntarios, el oficial falleció en el lugar.
Guillermo Moral, de 44 años, además de su carrera militar cursaba el décimo semestre de Derecho y se desempeñaba como jefe del Departamento de Personal de la Suprema Corte de Justicia Militar. Su nombre ya había estado en el centro de un caso de soborno cuando en mayo de 2023 se negó a recibir diez millones de guaraníes para ingresar un teléfono celular al narcotraficante Miguel Ángel Insfrán, conocido como Tío Rico, recluido en la prisión militar de Viñas Cué.
Por ese intento de soborno fueron condenados recientemente el coronel Luis María Belotto Quiñónez, su esposa Alba Lidia Ale de Belotto y el abogado Miguel Ángel Mendieta Fernández, quienes habían buscado que Moral accediera al ingreso del celular para beneficiar a Tío Rico.
La ejecución del militar pone en evidencia la penetración del narcotráfico en distintos ámbitos y representa un desafío directo al Estado. El Gobierno prometió que la sangre del Teniente Coronel no quedará impune y que se reforzará la lucha contra las organizaciones criminales que operan en el país.