De acuerdo con las declaraciones del mandatario, la ley permite que el trabajo, el estudio formal y las capacitaciones culminadas dentro del sistema penitenciario se reflejen en la reducción de días o incluso meses de condena. Peña remarcó que el enfoque de la norma no se limita al cumplimiento pasivo de una pena, sino que busca transformar el tiempo de reclusión en una etapa de formación y preparación para el retorno a la vida en libertad.
El jefe de Estado sostuvo que esta política pública apunta a dotar a los internos de herramientas reales que les permitan acceder a mayores oportunidades una vez que recuperen su libertad, reduciendo así las probabilidades de reincidencia. En ese sentido, afirmó que la seguridad ciudadana no solo se garantiza con medidas punitivas, sino también mediante acciones que fomenten cambios de conducta y reintegración social efectiva.
Peña enfatizó que la Ley 7621 forma parte de una visión más amplia de justicia y seguridad, en la que el Estado acompaña procesos de transformación personal y apuesta a que quienes cumplieron una condena puedan reinsertarse en la sociedad con mayores capacidades y perspectivas de futuro.