De acuerdo con información difundida por la Presidencia francesa, el mandatario paraguayo transmitió a Macron su condena a las expresiones de la legisladora, en sintonía con la postura que previamente había fijado el Ministerio de Relaciones Exteriores. El mensaje buscó dejar en claro que los comentarios de la parlamentaria no representan la posición oficial del Gobierno paraguayo.
La reacción de Peña se produjo luego de que las manifestaciones de Celeste Amarilla provocaran un amplio rechazo en Francia y desencadenaran pronunciamientos de distintas autoridades de ese país, que calificaron los comentarios como inadmisibles y reclamaron una respuesta institucional por parte de Paraguay.
Horas antes, la Cancillería paraguaya había difundido un comunicado en el que deploró las expresiones de la senadora y recordó que el país se sustenta en la independencia y separación de los poderes del Estado. En ese contexto, enfatizó que las opiniones emitidas por la legisladora corresponden exclusivamente al ejercicio de su función como integrante del Poder Legislativo y no comprometen la posición del Poder Ejecutivo ni reflejan el sentir del pueblo paraguayo.
Asimismo, el Gobierno reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos humanos, la igualdad entre las personas y el combate a toda forma de racismo, xenofobia, intolerancia o discriminación. También expresó su solidaridad con quienes pudieron sentirse afectados por las declaraciones y reiteró el respeto y la histórica relación de amistad y cooperación que une a Paraguay con Francia.
La intervención directa de Santiago Peña ante Emmanuel Macron se da en un momento de creciente tensión diplomática, luego de que diversas autoridades francesas condenaran públicamente los dichos de la senadora y reclamaran una respuesta clara de las instituciones paraguayas para evitar que la polémica continúe escalando.


