Peña esquiva crisis por Erico y Rivas mientras el cartismo intenta cerrar otro capítulo incómodo
El mandatario optó por retirarse cuando fue consultado sobre el tema, en un gesto que volvió a exponer la incomodidad oficialista ante dos casos que golpearon con fuerza la imagen del movimiento oficialista en el Congreso.
Durante un acto de entrega de viviendas sociales en Presidente Hayes el miércoles pasado, Peña habló sobre la situación del IPS, el desfile militar por las fiestas patrias y la seguridad en el norte del país, pero evitó responder sobre las recientes renuncias de Galeano y Rivas, quienes hasta hace pocos días seguían siendo respaldados por la bancada cartista en la Cámara Alta.
La salida de ambos exlegisladores se produjo luego de que el Senado comenzara a encaminar los pedidos de pérdida de investidura, en un contexto donde el blindaje político que durante meses los sostuvo empezó a resquebrajarse. En el caso de Galeano, la presión aumentó tras la confirmación en segunda instancia de su condena por lavado de dinero y asociación criminal dentro de la causa "A Ultranza", considerada una de las mayores investigaciones sobre narcotráfico y lavado de activos en el país.
Rivas, por su parte, quedó envuelto en el escándalo por el presunto uso de un título universitario falso para ejercer como abogado y ocupar cargos públicos. Su permanencia en el Senado había sido duramente cuestionada por sectores de la oposición, gremios jurídicos e incluso referentes del ámbito judicial.
La reacción del presidente alimentó nuevamente las críticas sobre la falta de posicionamiento del Ejecutivo frente a dirigentes oficialistas involucrados en hechos de alto impacto judicial y político. Peña decidió no responder cuando un periodista le pidió una opinión sobre ambos casos y abandonó el lugar sin hacer declaraciones adicionales.
En cambio, el mandatario sí abordó la polémica generada por la suspensión y posterior restitución del desfile militar previsto por las celebraciones de la Independencia Nacional. Peña sostuvo que inicialmente se evaluó no realizar el evento debido al despliegue militar en departamentos del norte, donde continúan los operativos vinculados a la búsqueda de Almir de Brum y al combate contra grupos criminales y estructuras ligadas al narcotráfico.
Según explicó, la intención era mantener la mayor cantidad de efectivos en zonas sensibles como Canindeyú, San Pedro, Amambay y Concepción. Sin embargo, finalmente el Gobierno retrocedió y confirmó la realización del desfile tras las críticas y cuestionamientos que surgieron en distintos sectores políticos y ciudadanos.
Peña destacó que fue el vicepresidente Pedro Alliana quien impulsó la decisión de mantener la actividad patriótica, aunque en una versión reducida. El mandatario afirmó que el desfile se hará con menos despliegue, pero conservando el espíritu de celebración nacional.
Otro de los temas abordados por el jefe de Estado fue la situación del Instituto de Previsión Social. Peña volvió a expresar respaldo al nuevo titular de la previsional, Isaías Fretes, quien en sus primeros días de gestión lanzó fuertes cuestionamientos sobre las condiciones internas del ente, compras irregulares y carencias estructurales.
El presidente aseguró que el IPS atraviesa una situación crítica acumulada durante años y sostuvo que el Gobierno busca dotar a la nueva administración de herramientas para enfrentar las urgencias del sistema de salud previsional.