Análisis

Paraguay regala su energía y pierde su mayor ventaja estratégica

La experta Mercedes Canese advierte que el país está malvendiendo su energía limpia a precios irrisorios, subsidiando a grandes corporaciones sin retorno real y desperdiciando su mayor activo geopolítico, justo cuando el mundo encarece la energía y la negociación de Itaipú expone una posición debilitada.
Represa de Itaipú Binacional. Foto: Gentileza.

Mientras el país presume una de las matrices energéticas más limpias del planeta, especialistas advierten que se sigue vendiendo electricidad a precios irrisorios, sin capturar su valor ambiental ni estratégico, en medio de una negociación clave de Itaipú Binacional y una política energética marcada por contradicciones.

Paraguay continúa desaprovechando una de sus mayores ventajas geopolíticas: la energía limpia. Así lo sostiene la experta en energía Mercedes Canese, quien advierte que el país no solo subvalora su producción hidroeléctrica, sino que además la destina a usos que no generan valor ni desarrollo.

"Sí, yo creo que estamos subvalorándonos, estamos considerando externalidades del costo implícito de nuestra energía hidroeléctrica y lo valiosísima que es más todavía en este contexto de guerra en Oriente Próximo", afirmó en entrevista con El Nacional.

Para la especialista, el escenario internacional eleva aún más el valor de la energía paraguaya, especialmente frente al encarecimiento de los combustibles fósiles.

Subvaloración y pérdida de valor estratégico

Canese sostiene que Paraguay vende su energía a precios muy por debajo de su costo de sustitución. "¿Cuánto le costaría a los que hoy compran nuestra energía comprar con otra fuente que no va a ser otra más que una fuente fósil? Se va a costar muchísimo", explicó.

Según detalló, incluso en escenarios con petróleo relativamente barato, el costo de generación térmica superaría ampliamente lo que hoy paga Brasil. "A 55 dólares el barril no le costaría menos de 100 dólares por megawatt hora. Brasil los paga menos de 50", señaló, agregando que sectores como la criptominería acceden a tarifas aún más bajas.

Para la experta, esto configura un "intercambio desigual" que perjudica directamente al país, que además no aprovecha su energía para transformar su propia economía. En ese sentido, planteó que Paraguay podría haber avanzado en transporte público eléctrico para reducir su dependencia del petróleo.

"Si hubiéramos tenido un transporte público eléctrico, ni nos íbamos a preocupar por la cotización del petróleo", sostuvo, mencionando alternativas como trenes, tranvías o trolebuses.

Itaipú y la deuda histórica con Brasil

En el plano internacional, Canese considera que Paraguay tiene argumentos sólidos para defender una mejor posición en la renegociación del Anexo C de Itaipú, aunque cuestiona el manejo actual.

"Hay una deuda histórica que tiene Brasil por violar el Tratado de Itaipú. No solamente la deuda es pura, toda la energía que llevó por debajo del costo", afirmó.

Sin embargo, fue crítica con el momento político y la estrategia del Gobierno. "Este no es un gobierno patriótico. Ha quemado valiosísimo tiempo", lanzó, advirtiendo que el contexto electoral en Brasil reduce las posibilidades de obtener condiciones favorables en el corto plazo.

Aun así, insistió en que existe margen para avanzar. "Si hay un gobierno patriota siempre se pueden conseguir avances", afirmó.

Biomasa en retroceso y sin política clara

Sobre la biomasa, Canese alertó que su rol en la matriz energética está en retroceso, en parte por la falta de políticas públicas.

"Ya le superaron los hidrocarburos en la matriz energética de Paraguay, porque claro, se están agotando los bosques", explicó.

Además, cuestionó la ausencia de incentivos para cultivos energéticos sostenibles y denunció el abandono de sectores como la cañicultura. "No hay ninguna política para incentivar la producción", afirmó.

Para la especialista, el riesgo es claro: sustituir una fuente renovable, aunque imperfecta, por energías más contaminantes y costosas.

Energía solar: potencial sin ejecución

En cuanto a la energía solar, Canese considera que Paraguay tiene condiciones excepcionales, pero carece de implementación real.

"Debería ser una política de Estado en la inversión masiva en calefones y paneles solares", sostuvo, proponiendo además el desarrollo de una industria local vinculada al sector.

Recordó que estos lineamientos ya están contemplados en el plan maestro de la ANDE, pero denunció su incumplimiento. "Ellos dicen que tienen un 99% de atraso... pero en realidad yo creo que es 100% de atraso", disparó.

También planteó un enfoque complementario entre solar e hidroeléctrica, donde las represas funcionen como respaldo del sistema.

Subsidios, desigualdad y críticas al modelo actual

Uno de los puntos más duros de su análisis apunta al esquema de subsidios energéticos vigente.

"La energía hidroeléctrica tan valiosa en nuestro país tiene que tener una tarifa social para las familias más humildes", señaló, criticando que los beneficios hoy se orienten hacia grandes consumidores.

En ese sentido, cuestionó los incentivos a sectores electrointensivos como la criptominería. "Son un subsidio enorme para grandes corporaciones que no generan nada de empleo, ni valor agregado", afirmó.

Para Canese, este modelo no solo es ineficiente, sino también contradictorio desde el punto de vista económico y ambiental. "Es una cosa absurda hacerlo en un país tan caliente como Paraguay", dijo, en referencia al alto costo energético de refrigerar servidores.

Incluso adelantó que se encuentran investigando posibles irregularidades vinculadas a este sector. "Es un hecho muy grave... que tiene que ver con estas corporaciones electrointensivas", concluyó.

En medio de este escenario, el debate de fondo se vuelve cada vez más urgente: si Paraguay seguirá siendo un simple exportador de energía barata o si finalmente comenzará a actuar como una potencia energética con capacidad de fijar condiciones, capturar valor y orientar su desarrollo.