Paraguay declarará organizaciones terroristas al PCC y Comando Vermelho
El ministro del Interior, Enrique Riera, confirmó este jueves que Paraguay declarará como organizaciones terroristas al Comando Vermelho y al Primer Comando da Capital (PCC), dos estructuras criminales de origen brasileño vinculadas a delitos transnacionales como narcotráfico, homicidios, secuestros y lavado de dinero.
"Esta declaración nos facilita el trabajo. Si caen acá, las penas por terrorismo son sustancialmente superiores a penas por delitos comunes", explicó el ministro en declaraciones a la prensa. La medida —que será formalizada en los próximos días mediante resolución del Poder Ejecutivo— apunta a endurecer la persecución penal contra integrantes de estas bandas que operan en territorio paraguayo.
El Ministerio del Interior sostiene que esta decisión se enmarca en una estrategia regional de cooperación en materia de seguridad, especialmente con Brasil y otros países del Cono Sur, donde las facciones del crimen organizado extendieron sus redes más allá de las cárceles. Según datos oficiales, el PCC tiene presencia consolidada en la frontera de Pedro Juan Caballero, mientras que el Comando Vermelho busca afianzar operaciones logísticas en el Alto Paraná.
Con esta clasificación, Paraguay se suma a una lista creciente de países que reconocen la dimensión terrorista de estos grupos. Además de reforzar la capacidad de sanción, la medida permitirá aplicar mecanismos internacionales de control financiero y cooperación judicial más rápidos en casos vinculados al narcotráfico y al crimen organizado.
Alta tensión en Río
El anuncio se produce en medio de un clima de extrema tensión en Río de Janeiro, donde un operativo policial masivo contra el Comando Vermelho dejó al menos 132 personas fallecidas, incluidos varios agentes, según reportes de la Defensoría Pública del estado. Las fuerzas brasileñas desplegaron helicópteros, blindados y efectivos en las favelas de Penha y Complexo do Alemão, en una acción destinada a frenar el poder armado de las facciones criminales.
El operativo, considerado uno de los más sangrientos en la historia reciente de Brasil, reavivó el debate sobre el uso de la fuerza estatal y las denuncias de abusos en zonas de alta vulnerabilidad social. La escalada de violencia en Río refuerza la preocupación regional por la expansión de estas estructuras, cuyo alcance transnacional afecta también al territorio paraguayo.
Con la decisión anunciada, el Gobierno paraguayo busca prevenir que el conflicto brasileño se replique en el país y fortalecer el marco legal para combatir a las organizaciones que operan a ambos lados de la frontera.


