El Gobierno de la República del Paraguay manifiestó su "profunda preocupación por el deterioro del sistema político e institucional en Nicaragua, agravada por un proceso electoral viciado que culminó con las elecciones generales el pasado 7 de noviembre".
A través de un comunicado emitido por la Cancillería Nacional, se señala que el proceso del sufragio no contempló las debidas garantías para la participación de todos los actores políticos y atentó contra las libertades fundamentales de los ciudadanos nicaragüenses.
Por tales razones, para el Gobierno del Paraguay los resultados de estos comicios no se ciñeron a los principios establecidos en la Carta Democrática Interamericana y, por tanto, carecen de legitimidad democrática.
"El Gobierno de la República del Paraguay reitera su solidaridad hacia el pueblo nicaragüense y exhorta al gobierno de Nicaragua para la inmediata liberación de los presos políticos, y exige que asegureel respeto a su libertad, integridad personal y derecho a su participación política, así como el restablecimiento pleno de la democracia, el Estado de Derecho y el respeto de los derechos humanos", menciona el texto.
En las primeras horas de la madrugada del pasado lunes 8 de noviembre, los representantes del Consejo Supremo Electoral (CSE) de Nicaragua ofrecieron un primer balance de las elecciones presidenciales de ese país, calificadas por la oposición y varios países como un “fraude”. En el boletín, el cual fue detallado región por región, pone al Frente Sandinista del dictador Daniel Ortega, como la agrupación aventajada con el 74.99% de los votos del 49,25% de las actas escrutadas.