Situación "dantesca"

Para senadora preocupa el rumbo de la educación superior en Paraguay

Blanca Ovelar, exministra de Educación alertó sobre el avance del lucro en el sistema universitario, el debilitamiento de la educación pública y la falta de políticas educativas sostenidas, además de cuestionar el desempeño del Congreso Nacional.
Blanca Ovelar, senadora. Foto: Gentileza.

La senadora y exministra de Educación Blanca Ovelar calificó como "dantesca" la situación de la educación superior en Paraguay, al advertir que el énfasis en el lucro y la proliferación de universidades privadas han generado un grave deterioro del sistema educativo, dejando a la educación pública al borde del estancamiento.

Según explicó en etrevista con la 680 AM, actualmente menos del 30 % de la matrícula universitaria corresponde a instituciones estatales, una cifra que refleja el retroceso del rol del Estado en la formación superior. 

Ovelar señaló que muchas de las nuevas universidades carecen de ciencia, infraestructura adecuada y recursos humanos calificados, y funcionan como verdaderos negocios académicos que no garantizan una formación real. 

La legisladora alertó especialmente sobre carreras sensibles como medicina, donde, dijo, proliferan simulacros de formación que ponen en riesgo la calidad profesional y, en consecuencia, la salud pública. 

En ese sentido, cuestionó la política educativa de los últimos años, a la que calificó de improvisada, sin planificación ni equipos técnicos capaces de diseñar programas acordes a las necesidades del país.

Ovelar también apuntó al Congreso Nacional, al que describió como un legislativo "pésimo", con escaso debate y baja preparación parlamentaria. Criticó la falta de discusión profunda sobre temas estructurales como la educación y la ausencia de una visión de largo plazo.

Finalmente, sostuvo que la ciudadanía, y en particular los jóvenes, tienen un rol clave para revertir esta situación. 

Consideró que el empoderamiento y la participación activa en la construcción de políticas públicas pueden ser determinantes para impulsar cambios reales en el sistema educativo y en la calidad institucional del país.