El economista y exministro de Hacienda, Dionisio Borda, cuestionó que Paraguay sea presentado desde el exterior como un "modelo económico", tal como lo destacó durante su visita el presidente argentino Javier Milei, cuando esa imagen no se traduce en bienestar para la mayoría de la población.
"Que Javier Milei considere a Paraguay como un modelo exitoso en materia económica, resaltando el ambiente propicio para las inversiones, no es ningún mérito para nuestro país", expresó Borda.
Indicó que los alentadores datos macroeconómicos-crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 4,5% e inflación por debajo del 4%— benefician a una minoría, mientras que la mayoría sigue enfrentando pobreza, desigualdad, empleos precarios e informalidad laboral que ronda el 63%.
Agregó que las inversiones en infraestructura no generan un impacto real en la creación de puestos de trabajo ni en la vida cotidiana de la ciudadanía. "No ha mejorado el bienestar social y crecen las reacciones contra el gobierno", advirtió.
Para Borda, el problema radica en un Ejecutivo con "escasa sensibilidad social" y un Congreso que, al sancionar leyes sin debate, debilita la institucionalidad democrática y refuerza tendencias autoritarias.
"La economía no se puede analizar sin la situación política", subrayó.
Cuestionó además que programas sociales como Hambre Cero carezcan de resultados tangibles, mientras persiste la desprotección en derechos básicos como salud, educación y nutrición.
En síntesis, Borda sostuvo que Paraguay refleja "dos caras" contrapuestas: "el buen pasar y la supervivencia".
Y concluyó: "El gobierno no tiene motor propio y estamos muy lejos de 'vamos a estar mejor'. El Congreso desafortunadamente debilita la democracia, la justicia social y la seriedad de sus decisiones. Sancionan leyes a libro cerrado en menos de una semana. Es un retorno del autoritarismo".


