La liberal afirmó que existen fundamentos suficientes para avanzar con el proceso de expulsión.
El encuentro del viernes ya había reunido a parte de la bancada para analizar el caso, pero algunos legisladores no pudieron asistir, motivo por el cual se convocó a una segunda sesión. Amarilla señaló que, pese a las ausencias, quedó asentado que hay motivos válidos para impulsar la pérdida de investidura.
El caso que puso en el centro de la controversia a Cabrera Petters involucra a sus sobrinos, Iván Ramiro Giménez Cabrera e Iris Rebeca Giménez Cabrera, quienes fueron contratados por el Congreso pero, según la denuncia, trabajaban en un estudio jurídico privado durante el horario en que debían cumplir funciones públicas. Ambos presentaron su renuncia luego de que el hecho se hiciera público.
Además, Amarilla indicó que también hay otras situaciones preocupantes, como la denuncia de que el senador Édgar López habría sido víctima de una posible adulteración de su firma, lo que amerita el pedido de informes al área de Recursos Humanos del Senado.
Otro elemento que se suma al expediente contra la legisladora es la utilización de una camioneta de alta gama incautada en un operativo contra el presunto traficante de armas Diego Dirisio. Amarilla también recordó que la madre de Cabrera habría accedido irregularmente a una pensión destinada a adultos mayores en situación de vulnerabilidad.
"Son múltiples inconductas. No hace falta más para darnos cuenta del daño institucional que esto genera. No necesitamos más personas haciendo estupideces que solo manchan al Congreso", expresó Amarilla, quien no descartó retomar la posibilidad de pedir que Cabrera sea apartada del Partido Liberal Radical Auténtico.
