Las propuestas, que ya cuentan con media sanción de la Cámara de Diputados, apuntan a modificar artículos clave sobre la inscripción en el Registro Cívico Permanente (RCP) y el financiamiento político, en un contexto marcado por la desconfianza y la falta de diálogo.
Desde el Bloque Democrático opositor —conformado por bancadas del Frente Guasu, el Partido Liberal y otros sectores— se anunció que no asistirán a la sesión, en señal de protesta. Alegan que se trata de un intento del cartismo por consolidar un modelo autoritario y limitar la participación ciudadana en los procesos electorales. "Nos quieren quitar derechos fundamentales y cerrar el padrón cuando al Partido Colorado le convenga", denunció la senadora Esperanza Martínez.
A esto se sumó la crítica del senador Eduardo Nakayama, quien advirtió que los cambios no solo afectan a la oposición externa, sino también a la disidencia interna dentro del propio Partido Colorado. "Le están durmiendo a la disidencia colorada. Estas modificaciones están hechas a medida del cartismo", aseguró.
Ambos legisladores señalaron que las objeciones planteadas por el Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) fueron desoídas y que las propuestas de mayor transparencia, como el balotaje o el control biométrico, siguen sin debatirse. Además, cuestionaron que la ley sobre financiamiento permitiría traslados de electores de manera discrecional, afectando la equidad del sistema.
Con esta decisión, la oposición busca impedir que se logre el quorum necesario para sesionar y dejar en evidencia —a nivel nacional e internacional— lo que consideran una maniobra autoritaria en pleno año preelectoral.