El Nacional mantuvo una conversación con Néstor Núñez, infoactivista que desnuda los altos niveles de corrupción que actualmente están causando estragos en la nación. En esta extensa entrevista, Néstor nos ilustra la maraña del "cáncer de la corrupción enquistada en el país". Pero valga la siguiente acotación: las denuncias hechas por Néstor están avaladas por un tendal de documentos oficiales y amparadas por la Ley N.º 5.282 de "Libre acceso a la información pública".
Instalaste un nuevo concepto de periodismo con impacto social, el ciberactivismo. ¿Cómo llegaste a eso?
No es un nuevo concepto. Es más bien la aplicación, a través de las nuevas tecnologías, del viejo principio que dice: “La información es el recurso más poderoso que un ciudadano puede poseer”. Incursioné en internet desde 1998, en el área social, política, económica y de comunicaciones. Hace unos años que trabajo en la difusión del pensamiento y de la opinión (art. 26 de la Constitución Nacional), ya sea en redes sociales, con streaming, audiovisuales, elaboración de contenidos, etc. En ese marco, ingresé en el activismo ciudadano desde el 2010 en la Asociación de Víctimas de Cuidacoches, Asociación Fuera Lista Sábana, Defensa del IPS, Reforma Constitucional, entre otros.
Yo respeto a los periodistas, pero lo que hago no es periodismo. Lo que hago es infoactivismo, que eventualmente, puede convertirse en ciberactivismo, según sea el caso. Si me permitís, voy a diferenciar una cosa de la otra. El periodismo es imparcial, neutro, no toma partido (o no debería al menos). Pero, con los conflictos de intereses de los medios, muchos periodistas terminaron en convertirse en propagandistas de intereses políticos, empresariales, etc., lastimosamente.
Existen periodistas que eventualmente se convierten en ciberactivistas. Es decir, como periodistas investigan algo, informan, y no se quedan con el molde “a criterio del público”, sino que van al siguiente paso, a ser “ciberactivistas”, a la acción a favor del interés general, a denunciar hechos de corrupción ante las instituciones que corresponden. Como el caso de Alfredo Guachiré (denunció a Mario Ferreiro), de Hugo Portillo (accionó contra el BCP por el caso Ramón González Daher), etc.
El infoactivismo surge de la conciencia de necesitar cambios que tomen en cuenta la opinión de la gente y buscar soluciones. Es básicamente crear y promover cambios sociales desde la base de la información y su difusión. Buscar aquello que la prensa no busca, no transmite, no profundiza, sea por acción u omisión. El lugar donde se encuentran estas cosas, por excelencia, es en los proyectos de leyes, las sesiones de comisiones del Congreso y, sobre todo, en las sesiones de la Plenaria. Porque todo debe pasar por ahí, para “avalar” a través de una ley, los intereses de los políticos de donde van a poner la mano al dinero público.
El ciberactivismo ya es una acción posterior. Una vez informado de un tema en particular, que indigna a los ciudadanos, ahí es donde aparece el uso del internet para un evento o causa, sea esta desde algo simple como compartir un meme, un hashtag con un comentario a favor de una causa o en contra de una acción política, o cosas más complejas como organizarse, formar grupos, coaliciones, coordinar actividades como juntar firmas, manifestaciones, marchas, etc.
Ya involucra un conjunto de técnicas y tecnologías de comunicación a través de internet, sea esto vía correo electrónico, redes sociales, podcast, streaming, webinars, etc., que sirven para diversas formas de activismos, que posibilitan comunicaciones más rápidas en los movimientos ciudadanos, difundiendo información local, creando gran audiencia con las viralizaciones, inclusive, recaudando fondos, hacer lobby como grupos de interés, impulsar o respaldar leyes como el desbloqueo de listas, acceso a la información pública, etc. Como muestra, te voy a dar un caso que involucró a muchísima gente: cuando se pidió el desafuero de Víctor Bogado, en noviembre 2013, en este link: ">
Tus informaciones están bien documentadas, según se puede leer en tus publicaciones. ¿Es difícil obtener datos oficiales, a pesar de la ley de transparencia?
Si bien, desde 1992, la Constitución Nacional establece el acceso a la información pública, pudimos enterarnos de muchas cosas cuando participábamos de las Sesiones Ordinarias del Congreso. Luego, exigimos que se transmitiera, y apareció Radio Cámara, TV Cámara, etc. Hasta que, por fin, promulgaron a duras penas la Ley de Acceso a la Información Pública. Pero aún hasta hoy, muchas instituciones se niegan a proveer informaciones, como los casos que solicitó Hugo Portillo al BCP, Juanki Lezcano, Alfredo Guachiré, entre otros.
Como dije antes, el lugar por excelencia para enterarse de informes, son las sesiones del Congreso, tanto de comisiones como en las Plenarias. Si supieras cada cosa que uno se entera ahí, que ni aparece en los medios. Por eso siempre que denuncio algo, lo hago con documentos oficiales de respaldo. Los documentos hablan más fuerte de lo que yo o cualquier otra persona pueda hacerlo.
El eterno proselitismo partidario, dos precandidatos que se lanzan extemporáneamente: "El Toro" Velázquez y el mimado de Honor Colorado, Santi Peña. ¿Cuál es tu lectura de la coyuntura política actual?
Los dos movimientos más fuertes de la ANR hacen lo que hicieron otros movimientos desde siempre: polarizar, pelearse, tirarse trapitos al sol. La prensa les sigue el jueguito, y es así cómo se instalan candidatos, polarizando con dimes y diretes, sin propuestas, sin proyectos realizables que solucionen los problemas reales de la ciudadanía. Siguen el mismo libreto, mientras que en la oposición (que solo es un mote, pues en la práctica no existe oposición en Paraguay) se juntan 3 o 4 partidos para una sola candidatura y, generalmente, salen 6 o 7 nuevas candidaturas y movimientos. Se balcanizan, se atomizan, y así aseguran, una vez más, la victoria de la ANR. Veremos si tienen la madurez y vocación de poder para hacer una concertación en tiempo y en forma, basándose en propuestas realizables y no meramente electorales, con una lista única de la oposición. Será difícil, no creo que pase, pero ojalá nos sorprendan dejando de hacer más de lo mismo.
Para los EE. UU., Paraguay figura entre los países más corruptos de la región. ¿El silencio del Gobierno es un mea culpa?
No hace falta que EE. UU. diga que nuestro país es el más corrupto de la región. Es que esto ya va más allá de lo electoral, lo institucional. Somos un narcoestado hace tiempo. Es hora de asumirlo. La democracia es de fachada. ¿De qué sirve votar, ganar elecciones, si no hay soluciones reales para la gente? ¿Por qué creés que gente salpicada y denunciada por corrupciones sigue impune, vuelve a candidatarse a un cargo electoral y, lo que es peor, gana con los votos de la gente? El caso del Paraguay va más allá de lo institucional, ya es cultural. Tenemos que hacer primeramente un mea culpa los paraguayos del porqué delegamos nuestro poder público, nuestro dinero público, el fruto de nuestro trabajo, a personas corruptas, impunes, para que nos sigan robando. ¿Somos un pueblo masoquista? ¿O esperamos que venga un Mesías que terminará siendo un tirano, como todos los que tuvimos a lo largo de nuestra historia? Debemos cambiar primeramente nosotros, pensar y actuar con base en lo que dijo Mandela: “Si no hay comida cuando se tiene hambre, si no hay medicamentos cuando se está enfermo, si hay ignorancia y no se respetan los derechos elementales de las personas, la democracia es una cáscara vacía, aunque los ciudadanos voten y tengan parlamento”.
La mayor estafa hecha a los paraguayos: el metrobús. ¿Qué datos avalan esta estafa?
El metrobús es una estafa. Pero no es la mayor. Es una de las tantas que abundan.
Hay estafas mayores, como el financiamiento de bonos públicos y privados que se impone ilegalmente a los aportantes y jubilados del IPS. Usan sus fondos jubilatorios para financiar al Estado, a bancos públicos y privados, e inclusive hasta al BID, violando la Ley Orgánica del IPS y la Constitución. Y otros tantos hechos que están plasmados en el Informe Final 44/18 de la Contraloría, que tiene 103 observaciones, de las cuales varias sirvieron como base de denuncias penales presentadas por asegurados y jubilados del IPS. Todas y cada una de ella fueron cajoneadas por la Fiscalía, pues ni siquiera designaron fiscales. Con esa inacción, la fiscal Sandra Quiñónez niega el acceso a la Justicia a 1.400.000 personas, que son, de alguna u otra forma, aportantes, jubilados y adherentes, todos asegurados del IPS. Pero yendo a tu pregunta sobre el metrobús, en la transmisión de #Infoactivismopy compartimos informes con base en documentos oficiales obtenidos por Guachiré, (https://bit.ly/GuachiréMetrobus) y denuncias penales basadas técnica y jurídicamente del Ing. Hermann Pankow (https://bit.ly/DenunciaPankowMetrobus), los cuales recomiendo leer, aprender, memorizar y actuar cívicamente en consecuencia.
Se lee siempre en tus publicaciones sobre la fragilidad de nuestra actual administración de la justicia. ¿Estamos a la deriva?
Para resumirte: todo el problema social, político, impunidad, inseguridad, y las consecuencias sociales de falta de trabajo, problemas económicos, escaso acceso a la salud pública, mediocre sistema educativo, etc., todo es a causa de la corrupción de la Fiscalía y del Poder Judicial. Si no funciona la Justicia, si es prevaricadora, blanqueadora de corruptos, jamás habrá acceso a la justicia, reinará la impunidad, tendremos un Estado fallido, la anomia total. ¿Es o no así el Paraguay? La Fiscalía y el Poder Judicial no están para impartir justicia, están para blanquear corruptos y perseguir con garrote a quienes molestan a dichos corruptos. En el país no vendrán inversionistas serios, de aquellos que tienen real musculatura financiera, si no hay Justicia ni existe Estado de Derecho. Sólo vendrán empresarios corruptos, que harán negocios con nuestros gobernantes corruptos. Así nomás.
La ANR está actualmente cooptada por un grupo que no deja a otros movimientos promocionarse. ¿Cómo se podría sanear este partido político?
Civilizada e institucionalmente: con la llanura. Perdiendo el poder a través de los votos. Y que los nuevos que gobiernen, apliquen la justicia a los corruptos. Otra forma civilizada no existe.
La otra forma no es civilizada ni institucionalmente, es la forma en la que la ANR llegó al poder en 1947. Y yo no quiero, ni estoy interesado, en una guerra civil. Pero si sigue la corrupción, la impunidad, las injusticias, tarde o temprano, terminará en eso. Lo confirma la historia de este y de otros países.
Regresemos al ciberactivismo. ¿Cuáles serían los próximos pasos para fortalecer este tipo de periodismo?
Como comenté anteriormente, lo que hago no es periodismo. Pero sí sería muy bueno que periodistas se independicen de las ataduras de conflictos de intereses que suelen tener algunos medios en donde trabajan, y vayan al siguiente paso para no solo informar, sino llamar a la acción a través del ciberactivismo. La participación ciudadana es vital. Es un logro y una satisfacción que como ciudadanos nos apropiemos del acceso a la información pública, que sea parte de nuestra vida como contralores constantes, que seamos conscientes que cada uno de nosotros tenemos poder público 24/7 los 365 días de todos los años, y no solamente cuando sufragamos cada 5 años. Como ciudadanos, ignoramos o minimizamos el poder que tenemos como soberanos. Debemos ejercerlo, por más de que deleguemos parte de nuestro poder, temporalmente, a nuestros mandatarios. No les dimos cheques en blanco para hacer lo que quieran, sin control alguno, y menos para que crean que son nuestros amos. Somos los patrones, ellos los empleados. Esta forma de pensar no es por ser “rebelde” ni “subversivo”, como generalmente quieren tratarnos. Es ser ciudadano. La Constitución Nacional garantiza la participación ciudadana. Somos contralores. Si no funcionamos como tales, harán de nosotros lo que se les antoje. Las veces que intentaron hacer algo y les salimos al paso como ciudadanía, retrocedieron y no tocaron más el tema, porque tienen miedo cuando la ciudadanía se une a defender sus intereses.
Destapar ollas es saludable para la nación. ¿Te han amenazado alguna vez por tocar temas "sensibles"?
Sí. Es saludable. Y sí, me amenazaron varias veces. Algunos solo para amedrentar. Usan perfiles falsos, a veces llamadas a horas inapropiadas. Pero pienso: "Si vas a tener miedo, mejor quedate en casa a ser una oveja, obediente a todo lo que te ordenen los bandidos del Paraguay". Y la consecuencia de sus robos, tarde o temprano, te alcanzará: en la educación de tus hijos, en salud pública, con la falta de transporte, malos servicios básicos, con el raudal de la lluvia, con los baches. Todo lo que afecta a la vida cotidiana, sea bueno o sea malo, es consecuencia de la política. Afecta en cada área de nuestras vidas.
¿Cómo ves al paraguayo que consume tus publicaciones? ¿Más despierto?
Más plagueón, creo. Porque lee, analiza. Entendió. Se indignó. Hasta los memes que elaboro tienen una finalidad de indignar y llamar a la acción. Yo no quiero que sean simples lectores, sino encender su "Indignómetro", nada más. Algunos se animan y le dan “me gusta”. Porque si es funcionario público, con un simple “me gusta”, ya puede tener problemas en su trabajo. Lo que anhelo es la interacción que conduce a la acción. Que no nos quedemos solamente en el teclado. Twitter y demás redes sociales sirven para informarnos. Para debatir, para aprender, para que nos corrijan cuando estamos errados, hasta para reírnos de los memes. Pero no solucionan la vida. La vida se soluciona en las calles. Con acciones. Con movilizaciones. No en la comodidad del teclado.
¿Tenés falta de medicamentos? Si no salís a las calles, seguirás con las polladas. ¿Tenés falta de camas para un familiar? Si no salís a las calles, vas a tener que empeñar, vender hasta lo que no tenés. Y esto hay que reclamar cuando estamos sanos, no cuando un familiar está en las últimas.
Como dijo Discépolo, y sirve para cualquier área de la vida: “El que no llora, no mama”, porque ellos (los políticos) sí practican (y mucho) aquello de “el que no afana es un gil”.
(*) Doctor en Lingüística, Lenguas, Filosofía, Educación y Didáctica.
Universidad de Kiel, Alemania.