El proyecto, que apunta a prohibir los cascos que cubren completamente el rostro en Asunción y capitales departamentales, se apoya en un argumento de seguridad ciudadana vinculado a delitos cometidos por motoasaltantes, pero desde el sector afectado advierten que la medida pone en riesgo la vida de los trabajadores.
Referentes del rubro sostienen que el enfoque es equivocado y que no se puede combatir la criminalidad debilitando normas de protección vial. Desde la Asociación de Motociclistas de Plataforma remarcan que el casco integral es un elemento clave para reducir lesiones graves y muertes en siniestros de tránsito, por lo que su prohibición significaría un retroceso en materia de seguridad.
El presidente del gremio, Carlos Álvarez, señaló que los delincuentes utilizan múltiples métodos para ocultar su identidad, como tapabocas o máscaras, por lo que focalizar la medida únicamente en el casco no resolvería el problema de fondo. A su criterio, la iniciativa debería ampliarse y contemplar mecanismos de identificación más eficaces, en lugar de imponer sanciones que afectarían a quienes cumplen la ley.
Como alternativa, los motociclistas plantean retomar un sistema de identificación que ya fue aplicado años atrás en la capital, consistente en incorporar la numeración de la chapa tanto en el casco como en el chaleco reflectivo. De esta forma, explican, se facilitaría el control y la identificación de los conductores sin comprometer su integridad física. Según el sector, esta medida permitiría reforzar la seguridad pública sin resignar protección vial.
Álvarez también cuestionó la referencia a modelos europeos incluida en el proyecto, al considerar que esas experiencias no se ajustan a la realidad local. Insistió en que trasladar esquemas de otros países sin adaptación al contexto paraguayo puede generar más problemas que soluciones y terminar afectando a miles de trabajadores que dependen de la motocicleta para subsistir.
La contrapropuesta contempla controles coordinados entre las Policías Municipales de Tránsito, la Patrulla Caminera y la Policía Nacional, con sanciones para quienes no tengan la identificación reglamentaria o presenten inconsistencias. Para los motociclistas, ese camino permitiría atacar la inseguridad sin sacrificar una herramienta que, aseguran, salva vidas todos los días en las calles de Asunción y del interior del país.
