Durante una entrevista radial, Ríos relató que la situación se originó cuando terceros accedieron a un proyecto preliminar de resolución que aún se encontraba en etapa de análisis interno. Según explicó, la filtración derivó posteriormente en una serie de mensajes y comentarios intimidatorios relacionados con el sentido de su decisión.
El ministro señaló que recibió advertencias sobre eventuales consecuencias personales si modificaba la postura contenida en aquel borrador. Indicó que las amenazas no se limitaron a conversaciones informales, sino que circularon mediante audios y comentarios que llegaron incluso a dependencias vinculadas al ámbito judicial.
Ríos calificó el episodio como preocupante y lamentó que documentos internos de trabajo terminen expuestos antes de que exista una decisión definitiva de la Corte. A su criterio, este tipo de situaciones busca condicionar la actuación de los magistrados y generar presión sobre el proceso deliberativo.
El integrante de la máxima instancia judicial afirmó que ya solicitó una investigación para determinar cómo se produjo la filtración y quiénes estuvieron involucrados en la difusión del documento. Consideró que esclarecer lo ocurrido resulta fundamental para proteger la integridad de los procedimientos internos del Poder Judicial.
Asimismo, sostuvo que las amenazas y presiones externas afectan la credibilidad institucional y contribuyen a deteriorar el ambiente necesario para que los jueces puedan resolver con independencia y libertad de criterio.
Las declaraciones del ministro se producen en un contexto de creciente expectativa por resoluciones de fuerte repercusión política que se encuentran actualmente en estudio dentro de la Corte Suprema. En ese escenario, las denuncias sobre filtraciones de borradores y presiones sobre magistrados alimentan el debate acerca de la autonomía de la Justicia y la necesidad de reforzar las garantías institucionales.
Ríos recordó además que meses atrás ya había emitido su voto en una de las causas que concentra la atención pública, aunque evitó revelar el contenido de su postura. Desde entonces, el proceso continuó avanzando dentro del máximo tribunal, mientras aumentan las especulaciones sobre el desenlace final.
La denuncia del magistrado se suma a otras advertencias formuladas recientemente por integrantes de la Corte respecto a intentos de interferencia y prácticas que consideran incompatibles con el correcto funcionamiento del sistema judicial. El caso vuelve a poner en el centro de la discusión la protección de los jueces frente a presiones externas y la necesidad de garantizar que las decisiones sean adoptadas exclusivamente en función de criterios jurídicos.

