El episodio, completamente registrado ante cámaras, provocó una fuerte reacción de la ciudadanía en redes sociales, lo que obligó a los responsables a emitir disculpas públicas tras la ola de críticas.
A través de sus redes sociales, Recalde manifestó que ninguna forma de violencia en el trabajo debe ser tolerada y recordó que todos los trabajadores, sin distinción de jerarquía o tipo de contrato, tienen derecho a desarrollar sus funciones en un entorno de respeto y dignidad. "La violencia laboral, sea ejercida por superiores o entre pares, vulnera derechos fundamentales y afecta la salud física y emocional de las personas", expresó.
La titular del Ministerio de Trabajo instó a los empleadores a garantizar ambientes laborales libres de cualquier tipo de violencia, tal como lo establece el Código del Trabajo, los convenios internacionales ratificados por Paraguay y las normativas vigentes.
El caso reavivó el debate sobre el respeto y la protección de los derechos laborales, especialmente en espacios de alta exposición pública, donde la dignidad del trabajador debe ser resguardada en todo momento.