El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Jalil Rachid, no descartó que el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset haya estado recientemente en Paraguay mientras se encontraba prófugo de la justicia internacional.
Según explicó el titular de la Senad, el presunto líder del narcotráfico contaba con una compleja red logística instalada en varios países de la región, lo que le habría permitido desplazarse de manera clandestina durante el tiempo que permaneció evadiendo a las autoridades.
"Siempre dije que un objetivo de la envergadura de Marset, al estar prófugo, perfectamente podía estar operativo. Él tenía disponibilidad y recursos para moverse clandestinamente en cualquiera de los países, pero fijó su base de operaciones en Bolivia", expresó Rachid en entrevista con la radio 1020 AM.
El narcotraficante fue capturado el pasado viernes en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia, tras un operativo de las autoridades locales. Posteriormente fue trasladado a Estados Unidos, donde quedó a disposición de la Administración para el Control de Drogas para enfrentar cargos vinculados al tráfico internacional de drogas.
Rachid detalló que el operativo en Bolivia continúa con una serie de allanamientos para desarticular por completo la estructura del narcotraficante. "La logística que tenía este tipo era impresionante. Hasta ahora se están haciendo allanamientos en casas de seguridad. Se incautaron vehículos de lujo, se descubrieron hangares, esto sigue todavía", afirmó.
Respecto a la posibilidad de que surja un sucesor dentro de la organización criminal, el ministro consideró que el golpe fue lo suficientemente fuerte como para debilitar significativamente la estructura.
"No es poca cosa lo que le pasó a esta estructura, fue un golpe grande. Difícilmente en Bolivia pueda instalarse alguien de esta envergadura en tan poco tiempo, justamente por la presión que ejerce Bolivia", analizó.
Finalmente, Rachid sostuvo que uno de los aspectos más relevantes tras la captura será la información que Marset pueda aportar a las autoridades, lo que podría permitir avanzar en otras investigaciones abiertas en la región.
"A Sebastián Marset no le llevó cualquiera, lo llevó nada más y nada menos que el gobierno americano. Hay un antes y un después de esto. El después, para nosotros, es importante por la información que el gobierno americano pueda sacar de Marset si es que él decide colaborar", concluyó.
