Maidana se baja de la Comisión Permanente y el oficialismo busca reordenar la interna
La negativa fue confirmada por el propio legislador, quien explicó que optó por no asumir el cargo para tomarse un respiro político y reforzar su presencia en el interior del país mediante recorridas y encuentros con dirigentes y ciudadanos.
Maidana señaló que el ofrecimiento existió y que fue abordado de manera directa, pero sostuvo que su prioridad en esta etapa es escuchar a las bases y fortalecer el trabajo territorial. Días atrás, ante consultas periodísticas, había evitado profundizar sobre el tema alegando que se encontraba fuera del país, específicamente en Bruselas, lo que había generado versiones cruzadas dentro del oficialismo.
Con su renuncia a la posibilidad de presidir la Comisión Permanente, el bloque de gobierno comenzó a barajar otros nombres para ocupar un espacio que, si bien tiene un peso institucional relevante durante el receso, cuenta con márgenes acotados de acción política. En ese contexto, tomó fuerza la figura del senador Patrick Kemper, quien se anotó entre los posibles candidatos con la intención de descomprimir las primeras tensiones internas en torno a la conducción del órgano legislativo.
Sin embargo, Kemper no es el único interesado. También manifestaron aspiraciones los senadores Javier Zacarías y Colym Soroka, lo que anticipa una puja interna para definir quién quedará al frente de la Comisión Permanente en un periodo clave, marcado por la ausencia de sesiones ordinarias.
Durante el receso, la Comisión Permanente asume el rol de máxima autoridad legislativa y tiene a su cargo funciones específicas establecidas por la Constitución. Entre ellas, velar por la vigencia del orden constitucional, convocar a sesiones extraordinarias en caso de necesidad y coordinar los actos preparatorios para la apertura del siguiente periodo parlamentario. Asimismo, le corresponde autorizar las salidas temporales del país del presidente de la República, cuando así lo requieran las disposiciones legales.
La definición del nuevo titular se dará en un clima donde, más allá de la limitada capacidad de maniobra política del cargo, el oficialismo busca enviar señales de orden interno y control en un momento en el que el Congreso entra formalmente en receso y la atención pública se concentra en el balance del año político.