Revolución

Litio, uranio y cobre: la apuesta de Paraguay para duplicar su PIB

El Gobierno prepara cambios al Código Minero y una nueva política sectorial para atraer inversiones de alto impacto en minerales estratégicos, con la mira puesta en convertir al país en un actor clave de las cadenas globales de suministro y en impulsar un salto económico en la próxima década.
Prospección de litio en el Chaco brindará beneficios al país más allá de la minería

El Gobierno avanza en la elaboración de una nueva Política Minera y en la revisión integral del Código Minero con el objetivo de generar condiciones más competitivas para atraer inversiones en exploración y explotación de recursos estratégicos. La intención oficial es posicionar al país dentro de las cadenas globales de suministro de minerales críticos, en un contexto de creciente demanda internacional.

Desde el Viceministerio de Minas y Energía señalaron que existen indicios de presencia de litio, tierras raras, cobre e hierro en territorio nacional, aunque aclararon que confirmar reservas certificadas requiere procesos de prospección complejos, costosos y de largo plazo, que pueden extenderse entre una y una década y media. Ante este escenario, el Ejecutivo considera necesario actualizar la normativa vigente para facilitar la llegada de capital destinado a estudios geológicos y proyectos de desarrollo minero.

En entrevista con El Nacional, el viceministro Mauricio Bejarano explicó que el país necesita modernizar su marco regulatorio para ofrecer mayor previsibilidad jurídica y atraer inversiones de alto riesgo, propias de la etapa exploratoria. Según indicó, el desafío radica en generar un entorno que incentive estudios prospectivos de calidad y permita posteriormente avanzar hacia explotaciones sostenibles.

En paralelo, Paraguay formalizó recientemente su adhesión a una iniciativa impulsada por Estados Unidos orientada a fortalecer cadenas de suministro de minerales críticos. Esta incorporación abre la puerta a eventuales acuerdos bilaterales vinculados a la exploración y producción de recursos como litio y uranio, insumos cada vez más demandados por industrias tecnológicas asociadas a baterías, automatización, robótica e inteligencia artificial.

Actualmente, empresas de origen canadiense y estadounidense desarrollan tareas de prospección de litio en el Chaco y estudios vinculados al uranio en la zona de Yuty, en el departamento de Caazapá. A estas iniciativas podría sumarse una delegación de Uzbekistán interesada en analizar oportunidades en minerales estratégicos, tras la visita oficial realizada por el presidente Santiago Peña a ese país en diciembre pasado.

Desde el Gobierno sostienen que el sector minero forma parte del plan económico que apunta a duplicar el Producto Interno Bruto en la próxima década. La estrategia contempla que, con reglas claras y mayor apertura a la inversión, el país pueda diversificar su matriz productiva y aprovechar eventuales descubrimientos de valor comercial.

Las autoridades también buscan instalar el debate sobre minería y sostenibilidad ambiental. En ese sentido, remarcan que la actividad puede desarrollarse bajo estándares modernos que minimicen impactos y garanticen controles adecuados, en contraste con percepciones negativas históricas sobre la explotación de recursos naturales.

En cuanto al gas natural en el Chaco, el Ejecutivo estima que su aprovechamiento requeriría una inversión cercana a los 200 millones de dólares. Para viabilizar ese desembolso, consideran indispensable contar con un mercado firme que asegure demanda sostenida. Entre las alternativas evaluadas figura la posibilidad de impulsar un gasoducto que conecte el norte argentino con Brasil a través del trazado del Corredor Vial Bioceánico, lo que podría convertir al país en un punto estratégico de tránsito energético en la región.

La actualización normativa en materia minera, junto con los acuerdos internacionales y las proyecciones energéticas, forman parte de una agenda que busca atraer capitales, ampliar la base productiva y colocar al país en el mapa de los minerales estratégicos en un escenario global cada vez más competitivo.