Libelo acusatorio contra Noelia Cabrera se presentará en ocho días: "Queremos hacer algo consistente", dice senadora
La senadora liberal Celeste Amarilla confirmó este lunes que el pedido de pérdida de investidura contra su colega Noelia Cabrera está en proceso de recabar documentación oficial que respalde de manera contundente las acusaciones por presunto uso indebido de influencias. No descarta que en un plazo de ocho días se presente oficialmente.
"No hay tanto apuro, lo que queremos es hacer algo consistente con todas las pruebas", afirmó Amarilla en diálogo con periodistas, al explicar que están solicitando informes administrativos sobre los sobrinos y familiares de Cabrera contratados en instituciones públicas.
Amarilla explicó que entre hoy y mañana pedirán informes detallados a la Dirección de Recursos Humanos del Congreso, incluyendo los legajos de funcionarios, registros de marcación y vínculos con la senadora oficialista. También solicitarán datos a la unidad de prensa del Legislativo. Estiman que el proceso de recolección puede tardar al menos ocho días.
Más pruebas
Además de los sobrinos contratados en el Congreso, se estaría sumando la contratación de su hermano en Itaipú. "El hecho de que vos metas a un hermano veterinario a Itaipú es o no es tráfico de influencias. "Porque si no fuera hermano de la senadora, no entraba en la puta vida", disparó Amarilla.
Sin votos
Celeste Amarilla aclaró que, si bien sería ideal contar con los 30 votos necesarios para aprobar la pérdida de investidura, el bloque liberal está dispuesto a presentar el pedido de forma testimonial, en caso de que el cartismo blinde a Cabrera. "Nosotros vamos a presentar igual. Ya lo hicimos así en otros casos, aunque no se consigan los votos. Lo importante es dejar en evidencia cómo se comportan los bloques cuando tienen que sancionar a los suyos", afirmó.
Agregó que insistirán en que se utilice el reglamento vigente del Senado, el mismo que no se aplicó en el caso de la exsenadora Kattya González, y que no fue derogado, pese a que sectores oficialistas intentan desconocerlo.
Según Amarilla, el bloque oficialista Honor Colorado está dividido en torno al caso. Asegura que en un primer momento hubo una orden interna de "soltarle la mano" a Cabrera, pero que durante el fin de semana la postura cambió.
"Hay un sector de Honor Colorado que no está de acuerdo con perdonarle. Pero hay que ver si se animan a votar. Lo mismo pasó con Kattya: Bachi Núñez y Beto Ovelar estaban en contra y terminaron votando a favor de la destitución", recordó.

