Análisis

La bomba jurídica de Rivas: advierten una "cascada de nulidades" en el JEM si cae su matrícula

El caso del senador Hernán Rivas entra en su fase más crítica: pese al sobreseimiento por prescripción, juristas, gremios y políticos presionan por la cancelación de su matrícula y alertan que sus decisiones como "juez de jueces" podrían ser anuladas, desatando un efecto dominó sobre fallos contra magistrados y fiscales.

La crisis que rodea a Hernán Rivas dejó de ser un escándalo político para convertirse en un problema institucional de alto voltaje. Aunque fue sobreseído en la causa penal por presunta falsificación de título debido a la prescripción de los hechos, el foco se trasladó con fuerza a otro terreno: la validez de su matrícula profesional y, sobre todo, las consecuencias que tendría su eventual anulación.

Mientras el expediente judicial pierde impulso en lo penal, gana terreno un escenario mucho más complejo: qué pasará con todas las resoluciones que firmó como integrante y presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, el órgano encargado de juzgar a jueces y fiscales.

El retiro temporal y la decisión en Mburuvicha Róga

La última jugada política se definió en Mburuvicha Róga, la residencia presidencial. Allí, tras una reunión con el presidente Santiago Peña y la cúpula del oficialismo, la bancada de Honor Colorado anunció que acompañará el pedido de permiso presentado por Rivas.

El senador solicitó apartarse sin goce de dieta, en lo que se interpreta como un intento de descomprimir la presión. Sin embargo, la medida debe ser tratada por el pleno de los 45 senadores, por lo que su salida aún no está formalmente concretada.

La decisión política no cierra el caso. Apenas lo desplaza: del Senado al sistema judicial.

Presión transversal: gremios, oposición y fisuras internas

El reclamo por la cancelación de la matrícula creció en todos los frentes. El Colegio de Abogados del Paraguay fue uno de los más duros: su presidente, Jorge Arturo Daniel, advirtió que el caso tiene una dimensión institucional y no puede quedar impune.

Desde el Congreso, la diputada Rocío Vallejo impulsó un pedido formal para que la Corte Suprema avance en la cancelación de la matrícula profesional de Rivas.

Incluso dentro del oficialismo comenzaron a aparecer cuestionamientos. La figura del senador, antes defendida, pasó a ser vista como un factor de desgaste político y jurídico.

El eje crítico: su rol como "juez de jueces"

El punto más delicado es su paso por el JEM. Rivas no solo integró el órgano: fue presidente y participó en decisiones que definieron la carrera de jueces y fiscales.

Ahí radica el núcleo del problema. La Constitución exige que los legisladores que integran el Jurado sean abogados. Si se confirma que Rivas no cumplía ese requisito, su presencia en el órgano podría considerarse inválida desde el origen.

Y eso abre la puerta al escenario más temido.

"Podrían ser anuladas": la advertencia del Colegio de Abogados

En entrevista con El Nacional, Jorge Arturo Daniel fue claro al señalar que aquellas decisiones en las que el voto de Rivas fue decisivo "podrían ser anuladas".

Explicó que el impacto no sería necesariamente automático, pero sí habilitaría revisiones en casos concretos. Sobre todo, en fallos divididos donde su voto inclinó la balanza.

Esa visión introduce un primer escenario: una ola de impugnaciones selectivas, expediente por expediente.

"Nulidad absoluta": la tesis más dura

Pero hay una postura mucho más contundente. El abogado Marcio Battilana fue categórico al afirmar que, si se comprueba que Rivas ejerció funciones sin ser abogado, "toda su documentación caería por nulidad absoluta".

Fue incluso más lejos: "todo lo actuado por Hernán Rivas en carácter de miembro del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados es nulo".

Esta interpretación no habla de revisiones puntuales, sino de una invalidez total de sus actos. Es el escenario más explosivo: un cuestionamiento generalizado de todas sus decisiones dentro del JEM.

Una "cascada de nulidades" y el efecto dominó

El abogado Manuel Riera aportó otra imagen que grafica la magnitud del problema. Advirtió que, si se confirma la falsedad del título, se generaría una "cascada de nulidades en el JEM".

Su explicación es clave: un acto nulo no produce efectos válidos. Por lo tanto, las decisiones adoptadas con participación de Rivas podrían arrastrar consecuencias posteriores, afectando otros procesos y resoluciones.

Es lo que describió como un efecto dominó: un vicio en el origen que termina contaminando todo lo que vino después.

Casos concretos bajo amenaza

El debate ya no es abstracto. Hay expedientes específicos en la mira, como el del fiscal Jorge López Lohman, cuya remoción fue decidida con participación de Rivas.

En estos casos, las partes afectadas podrían impulsar revisiones o nulidades, lo que abre un frente judicial de gran escala.

El problema no es menor: cada resolución cuestionada puede derivar en litigios, reposiciones o incluso reclamos por daños.

Un conflicto que recién empieza

Mientras el Senado se prepara para tratar su permiso, el verdadero conflicto apenas comienza a desplegarse.

La eventual cancelación de la matrícula de Rivas no solo afectaría su carrera personal. Podría reconfigurar decisiones tomadas entre 2020 y 2023 dentro del JEM y poner en discusión la validez de sanciones y destituciones de magistrados.

En ese escenario, Paraguay no enfrentaría solo la caída de un senador, sino una crisis institucional con efectos imprevisibles sobre el sistema de justicia.

La pregunta ya no es si Rivas seguirá o no en el Senado. La pregunta es cuántas decisiones del "juez de jueces" pueden sostenerse si se confirma que nunca debió haber estado ahí.