Jubilación vip: el Senado se parte entre retoques mínimos y la presión por eliminar la Caja
La discusión se reactivó a partir de la posibilidad de elevar de 10 a 15 años el tiempo mínimo de aportes para que los legisladores accedan a la jubilación. La propuesta, que comenzó a circular dentro de la bancada oficialista, fue presentada como una alternativa para aliviar el déficit y reducir la dependencia de recursos estatales, aunque rápidamente generó reacciones cruzadas.
Entre los que respaldan la idea de extender el período de aportes se encuentran el senador liberal cartista Dionisio Amarilla, quien sostuvo que aumentar los años requeridos es una construcción política posible, y el senador colorado Óscar Cachito Salomón, que afirmó que la medida podría contribuir a estabilizar la Caja y evitar que siga recibiendo transferencias del Estado, uno de los puntos más cuestionados por la opinión pública.
En la vereda opuesta, el presidente de la Comisión Permanente del Congreso, el senador colorado Colym Soroka, reiteró su postura de que el sistema no debe reformarse sino directamente eliminarse. Para el legislador, la jubilación parlamentaria no tiene justificación y representa un esquema de privilegio que no se condice con la realidad de las demás cajas previsionales del sector público.
La misma línea fue planteada por el senador Rubén Velázquez, del movimiento Yo Creo, quien rechazó la propuesta de llevar los aportes a 15 años al considerar que, aun con ese cambio, la jubilación de los legisladores seguiría siendo preferencial. Según sostuvo, el cargo de senador no puede colocarse por encima del resto de los ciudadanos ni romper el principio de igualdad consagrado en la Constitución.
El debate también fue aprovechado por sectores de la oposición para cuestionar el enfoque general de la reforma previsional impulsada por el Ejecutivo. El senador liberal Éver Villalba calificó la propuesta oficial como regresiva y criticó que se haya elaborado sin una discusión amplia con los sectores afectados. A su criterio, cualquier modificación del sistema debe analizarse de manera integral y no mediante ideas aisladas que terminen profundizando las desigualdades existentes.
En paralelo, el Ministerio de Economía observa la discusión con cautela. El titular de la cartera, Carlos Fernández Valdovinos, admitió que los propios legisladores son conscientes de que la Caja Parlamentaria necesita cambios para ser sostenible en el tiempo, aunque remarcó que no debe utilizarse este debate como excusa para frenar la reforma de la Caja Fiscal, cuyo déficit anual representa un impacto mucho mayor para las finanzas públicas.
Mientras el receso avanza y las posturas siguen divididas, el futuro de la jubilación vip permanece en suspenso. Entre maniobras para ajustar el sistema y presiones para su eliminación total, el Senado vuelve a quedar bajo la lupa por un beneficio que, lejos de cerrarse, amenaza con convertirse en uno de los focos más sensibles del debate político y social en los próximos meses.