Senado

Instalan comisión especial para investigar títulos falsos y senadora pide llegar al fondo del esquema

El organismo transitorio quedó presidido por el senador Patrick Kemper, con Esperanza Martínez en la vicepresidencia y Dionisio Amarilla en la secretaría. La legisladora sostuvo que la investigación debe centrarse en las instituciones que habrían emitido certificados sin respaldo académico real.
Esperanza Martinez, senadora. Gentileza.

Durante la instalación de la Comisión Especial de Investigación sobre títulos falsos o irregulares, la senadora Esperanza Martínez (Partido Participación Ciudadana), proyectista de la iniciativa y designada vicepresidenta de la comisión, afirmó que los resultados dependerán de dos factores clave: la voluntad política real de los parlamentarios para investigar y una metodología seria, ordenada y respaldada técnicamente.

Martínez sostuvo que la comisión no debe convertirse en un espacio de simulación ni en una instancia meramente formal. 

Asimismo, la legisladora señaló que la investigación no debe limitarse a revisar casos individuales de manera aislada, sino que debe apuntar al origen del problema: las instituciones educativas que habrían emitido títulos, diplomas y certificaciones sin respaldo académico real.

En ese sentido, propuso iniciar las tareas de intervención con el caso de la Universidad Sudamericana, institución de la cual egresaron personas que hoy ocupan altos cargos públicos. 

La parlamentaria calificó el caso como una "estafa social" y detalló que, según los datos preliminares, dicha entidad llegó a emitir 2.550 títulos en solo tres años, a lo largo de 20 carreras, concentrando unas 400 altas solo en el área de Derecho.

La senadora planteó un trabajo coordinado y directo con la Agencia Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (ANEAES) para auditar a fondo los proyectos académicos reales. Señaló que la comisión deberá exigir y revisar las mallas curriculares, la existencia real de las carreras, las sedes y quiénes ejercían como directores.

"Una facultad no puede ser una carpeta archivadora con 50 hojas. Tiene que haber carrera real, docentes reales, formación real y control real", remarcó.

Sostuvo, además, que desmantelar la estructura burocrática de las universidades fachada permitirá identificar a los responsables civiles y políticos detrás de este esquema. 

Aclaró que empezar por las instituciones que ya cuentan con amplias y conocidas falencias institucionales es la vía más rápida para blindar la investigación de presiones externas y corporativas.

Martínez aseguró que el objetivo de la comisión transitoria no es mediatizar casos particulares sin sustento, sino presentar datos rigurosos e irrefutables que permitan llegar hasta el fondo del esquema.