La vulnerabilidad digital del Estado paraguayo no es un fenómeno reciente, sino un problema que se agrava día tras día. Hace ya unos tres meses que se han venido registrando ataques informáticos masivos contra sistemas públicos alojados en la nube, con foco en bases de datos sensibles. Estas agresiones han evolucionado desde incidentes aislados hasta campañas en las que, solo el mes pasado, fueron comprometidas 21 instituciones estatales.
Pero la alarmante tendencia no solo continúa: ha alcanzado un nuevo nivel de gravedad. Un grupo de ciberdelincuentes negó a negociar con el Estado y liberó en la dark web archivos con datos personales de millones de paraguayos, obtenidos a partir de filtraciones anteriores.
La visión de un experto: Sergio Mendoza alerta sobre el vacío legal y técnico
El abogado, analista de sistemas, perito informático y docente universitario Sergio Mendoza brinda a El Nacional una visión experta sobre las fallas y los riesgos de toda esta crisis:
Origen y escala de los ataques:
"Desde hace unos tres meses venimos registrando ataques: primero aislados, luego uno masivo hace aproximadamente un mes que afectó a 21 instituciones del Estado. La situación se agravó y ahora llegamos al punto de que un grupo de hackers le extorsiona directamente al gobierno."
Mendoza rememora el ataque de Anonymous al Ministerio de Hacienda en 2011, un antecedente claro de que este tipo de intrusiones llevan más de una década ocurriendo.
Ausencia de regulación efectiva:
"Todos hablan, pero nadie levantó la mano y dijo: señores, necesitamos una ley. Yo presenté nueve anteproyectos de ley ... Uno sobre grooming, otro sobre BigFakes (videos falsos con IA), criptomonedas, phishing financiero, suplantación de identidad, preservación de evidencia digital..."
Debilidad técnica e inversión insuficiente:
"Estamos totalmente expuestos... necesitamos buen software, buen hardware, pagar licencias caras... ni la más mínima vacuna digital tenemos... nos enfrentamos a ladrones digitales con un palo de escoba", afirmó.
"Tal vez con un fusil, mientras los otros tienen ametralladora láser enviada con drone. Así estamos nosotros con la tecnología hoy", añadió como una suerte de analogía bélica.
Los recientes ataques y la extorsión al Estado
En las últimas semanas, Mendoza destaca un golpe particularmente severo: 18 instituciones públicas fueron "saqueadas", incluyendo bases de datos del padrón nacional. Durante una clase, cuatro de sus alumnos, funcionarios públicos de alto rango, recibieron llamadas alarmantes.
Tras estas filtraciones, los hackers llevaron a cabo una extorsión: exigieron al gobierno que pagara bajo amenaza de liberar los datos. El Estado se negó, y los archivos ya circulan en la dark web:
"Ya confirmaron que una parte de los datos están disponibles en la dark web... Los robos de cuentas de Instagram y Facebook explotaron en las últimas semanas, porque ya tenían todos nuestros datos."
Y sentencia una realidad escalofriante: "Aunque pagues, el ladrón te va a seguir robando... Es un vicio."
Sin denuncia posible: la impunidad digital reinante
Otro dilema grave es la ausencia de un circuito para denunciar estos delitos:
"Si te roban la identidad digital, te dicen que envíes un correo. Nadie te toma la denuncia. No hay tipos penales... somos el único país de Sudamérica sin una legislación moderna de delitos informáticos."
Además, lamenta la falta de formación y de universidades especializadas en informática forense y seguridad digital.
El futuro abierto: IA, blockchain y nuevas amenazas
Mendoza anticipa desafíos emergentes en el ámbito digital:
BigFakes (videos falsos con IA).
Minería ilegal de criptomonedas, usando energía sin control.
Phishing financiero y esquemas de suplantación.
Preservación de evidencia digital, para asegurar cadenas legales válidas.
"Queremos dar herramientas al Ministerio Público, a la Policía, al Poder Judicial, para preservar evidencia desde el momento del hecho hasta el juicio. Pero no tenemos nada."
El llamado urgente de un profesional
Una propuesta directa:
"Es hora de que se le dé importancia a los verdaderos técnicos. Que los cargos altos en el Estado sean ocupados por técnicos, no por parientes o recomendaciones."
Mendoza defiende que solo con inversión real, marcos legales modernos y personal capacitado podrá Paraguay impedir que su información digital siga siendo vulnerada.
Un país sin defensa digital
Paraguay se enfrenta hoy a una crisis digital estructural:
1. No existe legislación acorde a los delitos informáticos actuales.
2. No hay inversión ni infraestructura técnica suficiente.
3. No existen mecanismos efectivos para denunciar ni procesar a los atacantes.
4. La amenaza crece, con datos filtrados en la dark web y nuevas tecnologías, complicando aún más el panorama.
Como lo ilustra Mendoza, la realidad es que el Estado, con sus recursos limitados, está parado frente a una amenaza de alta tecnología — drones láser — mientras se defiende con herramientas obsoletas. La pregunta es: ¿habrá voluntad política para revertirlo?







