PolíticaHasta Peña fue hackeado

Estado digital totalmente expuesto

La crisis de ciberseguridad en Paraguay alcanzó un nuevo fondo tras el hackeo a la cuenta oficial en X del presidente Santiago Peña, lo que expone, una vez más, la incapacidad del Gobierno para proteger su soberanía digital y proyecta una imagen internacional de fragilidad e improvisación frente al avance de los ataques cibernéticos.

10 Junio de 2025
10 Junio de 2025
Santiago Peña con el ministro del Mitic, Gustavo Villate.
Santiago Peña con el ministro del Mitic, Gustavo Villate. Web.

La operación contra la cuenta oficial de Santiago Peña en X -donde se falsificó un anuncio sobre el Bitcoin como moneda legal- expone la fragilidad de los sistemas estatales. El hackeo es apenas la punta del iceberg de una crisis cibernética que sigue creciendo en Paraguay.

Un ataque a la cima del poder

Ayer lunes, la cuenta oficial del presidente Santiago Peña en la red social X (antes Twitter) fue vulnerada y utilizada para difundir un mensaje falso: que el Bitcoin se convertiría en moneda de curso legal en Paraguay. Aunque el contenido fue desmentido rápidamente, el daño a la institucionalidad ya estaba hecho.

La propia Presidencia confirmó que se trató de un acceso no autorizado y pidió a la ciudadanía ignorar los mensajes recientes hasta que se emita una comunicación oficial. La noticia provocó revuelo inmediato y fue replicada por medios nacionales e internacionales.

La noticia da la vuelta al mundo

El escándalo cruzó fronteras rápidamente. La reconocida agencia internacional Reuters fue una de las primeras en informar sobre el incidente fuera de Paraguay. Su artículo fue titulado: "Paraguay president's X account likely hacked in Bitcoin scheme", lo que reflejó la gravedad del caso y el impacto en la imagen internacional del país.

Expertos hablan de una catástrofe digital

Miguel Ángel Gaspar, especialista en ciberseguridad, calificó el hecho de "vergonzoso" en declaraciones a la 780 AM.

"Esto es un papelón internacional. Estamos quedando como el chiste del mundo. La estructura de seguridad digital del Estado se está desmoronando y nadie hace nada para evitarlo", expresó con dureza.

Gaspar recordó que ya se habían vivido episodios de espionaje desde Brasil y fugas previas de datos sensibles. A su criterio, el Gobierno no aprendió la lección. "Ahí ya tendrían que haber hecho una purga completa y blindado los accesos a todas las autoridades. Pero se optó por el silencio y hoy estamos pagando las consecuencias. Esto hace agua por todos lados", advirtió.

También cuestionó la respuesta del Mitic, que se limitó a decir que "solo pueden hacer recomendaciones" en temas de seguridad. "Eso es inaceptable. En cualquier país serio se establecen protocolos estrictos, se define qué plataformas usar, qué antivirus instalar, todo está regulado. Acá no se toma en serio la seguridad presidencial", sentenció.

El Gobierno responde... tarde

Tras recuperar el control de su cuenta, el presidente Santiago Peña publicó un mensaje agradeciendo al equipo del Centro Nacional de Respuesta a Incidentes Cibernéticos y a X por su rápida intervención.

"La ciberseguridad es clave, y estos eventos nos demuestran que todos debemos contribuir a la construcción de un ecosistema digital seguro, confiable y resiliente", escribió.

Sin embargo, las palabras no alcanzan para calmar las críticas. Diversos sectores exigen medidas urgentes y reales, y advierten que el problema ya dejó de ser técnico: es una cuestión de seguridad nacional.

Promesas rotas y un Estado digital a la deriva

Hace apenas unos meses, el país vivió una serie de ciberataques masivos contra instituciones del Estado. En esa ocasión, el grupo autodenominado CyberTeam se atribuyó los hechos, diciendo que lo hacía por "diversión" y para exponer las fallas del sistema. El Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicación (Mitic) confirmó la autoría.

En ese momento, las autoridades prometieron revisar y reforzar la seguridad digital del Estado paraguayo. Se habló de establecer protocolos, modernizar infraestructuras y crear equipos técnicos especializados. Nada de eso se cumplió.

Lo más preocupante es que, pese a la gravedad del escenario, el Congreso Nacional —controlado por el Partido Colorado— blindó políticamente al titular del Mitic, rechazando un pedido de declaración de emergencia tecnológica. También votaron en contra de convocarlo para que explicara la situación ante los legisladores.

Antecedentes recientes de la crisis cibernética

El hackeo a la cuenta presidencial no es un caso aislado. Se suma a una serie de ataques sin precedentes que han dejado al descubierto la vulnerabilidad del aparato estatal:

Marzo de 2025: Se filtraron bases de datos con información personal de casi 7 millones de paraguayos, extraídas del Tribunal Superior de Justicia Electoral y otras instituciones públicas.

Febrero de 2025: El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) fue víctima de un ciberataque que paralizó su centro de datos por varios días.

Agosto de 2023: Se expusieron más de 500.000 documentos internos de la Policía Nacional, incluyendo informes y fotografías confidenciales, los cuales fueron ofrecidos en la dark web.

Enero de 2025: Se registraron ataques coordinados contra múltiples entes del Estado, generando una crisis institucional que derivó en la salida de varios funcionarios, aunque sin consecuencias políticas de fondo.

Amenazas digital

El hackeo a la cuenta de Santiago Peña no solo es un golpe simbólico a la figura presidencial: es la confirmación de que el Estado paraguayo no está preparado para enfrentar amenazas digitales. La ausencia de políticas reales, el desinterés legislativo y la improvisación gubernamental han convertido la digitalización del Estado en una trampa.

Paraguay ya no enfrenta simples fallas técnicas. Enfrenta una crisis de ciberseguridad que pone en jaque su soberanía digital. Y lo peor: aún no hay señales de que las autoridades estén dispuestas a tomarlo en serio.

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