Ejecutivo busca ordenar conflicto entre Essap y Ande
El jefe del Estado recibió en Mburuvicha Róga al director de la ANDE, Félix Sosa, y al presidente de la Essap, Luis Fernando Bernal, por un lapso de dos horas. Según fuentes de prensa, el mandatario expresó su firme rechazo al "papelón" ocurrido y remarcó que el servicio al ciudadano debe prevalecer sobre las deudas y los conflictos internos.
Peña admitió conocer las complicaciones que enfrentan las empresas públicas para saldar obligaciones y reconoció que ciertos procesos de cobro con entidades del Estado son delicados. No obstante, enfatizó que se requiere mayor compromiso institucional para evitar que la ciudadanía se vea afectada por fallas operativas o interrupciones de servicio. "Esto es trabajo y más trabajo, y hay que remangarse... El bien más importante que tenemos que cuidar es al ciudadano", declaró.
En el encuentro, el presidente calificó de tono "algo fuerte" la conversación con ambos ejecutivos y señaló que les pidió disculpas a los usuarios por lo sucedido. Además, instó a que no vuelva a repetirse una situación de ese tipo.
Bernal, por su parte, admitió que la deuda de la Essap con la ANDE asciende a unos 31 millones de dólares aproximadamente y que otras entidades del Estado le deben a la empresa de agua más de 36 millones. Reconoció que la problemática se arrastra durante casi dos décadas y describió la interrupción del suministro eléctrico como un "papelón universal".
Asimismo, el titular de la aguatera explicó que la falta de pago por parte de ministerios y otras entidades genera un círculo vicioso: sin ingresos suficientes, la Essap no logra cumplir sus compromisos con la ANDE, lo que derivó en la medida de corte de energía.
En respuesta, Sosa manifestó que, pese a la buena relación con Bernal, no fue posible alcanzar un acuerdo y por ello se vio forzado a suspender el suministro eléctrico. Subrayó que la decisión obedece al incumplimiento prolongado del pago y que la ANDE se encuentra en una situación que ya exigía medidas urgentes.
La convocatoria del presidente se produce en un momento de tensión dentro del esquema de las empresas públicas, en paralelo a reuniones políticas de alto nivel del oficialismo. Durante la cita participaron también figuras del partido de gobierno, lo que da cuenta de que el asunto trasciende lo meramente técnico.
La situación abre interrogantes sobre la capacidad de gestión interna de las entidades estatales y la necesidad de reformas estructurales urgentes en el esquema de servicios públicos, mientras los usuarios se encuentran al margen de los conflictos y expuestos a los cortes y pérdidas de calidad en los servicios esenciales.
