La presentación fue impulsada por apoderados de movimientos internos vinculados a Colorado Añetete y Fuerza Republicana, quienes remitieron una nota formal al Tribunal Electoral Partidario reclamando la paralización del cronograma vigente hasta que se concrete un control técnico completo del software y de los mecanismos de seguridad de las máquinas.
El pedido surge luego de las revelaciones sobre un dictamen jurídico relacionado con el consorcio proveedor de las máquinas de votación utilizadas en las elecciones de 2021, 2023 y también previstas para los comicios de 2026. Según denunciaron los sectores disidentes, existirían graves dudas sobre el proceso de contratación y sobre la falta de controles profundos al sistema utilizado.
Los dirigentes opositores dentro del Partido Colorado sostienen que hasta ahora nunca se realizó una verdadera auditoría independiente y que solamente se llevaron adelante verificaciones limitadas que, a su criterio, no garantizan la transparencia ni la trazabilidad del proceso electoral.
En ese sentido, remarcaron que una auditoría real debe incluir acceso al código fuente, revisión de los mecanismos de seguridad informática, controles de integridad del sistema y análisis técnicos que permitan certificar la confiabilidad de las máquinas. Aseguran que una simple verificación superficial no alcanza para disipar las sospechas ni para brindar garantías a los movimientos internos.
Además de solicitar una nueva fecha inmediata para la auditoría, los apoderados exigieron que todas las siguientes etapas del cronograma electoral queden suspendidas hasta tanto se concrete el procedimiento técnico reclamado.
Los sectores disidentes advirtieron igualmente que, en caso de que el pedido no sea atendido, analizarán impulsar acciones judiciales, electorales y constitucionales para intentar frenar el proceso, alegando una eventual vulneración de los principios de legalidad, igualdad de condiciones y transparencia electoral.
La discusión vuelve a instalar tensión dentro del Partido Colorado en plena carrera hacia las internas municipales, mientras persisten los cuestionamientos sobre la legitimidad y la seguridad del sistema de votación electrónica utilizado en el país.