La exdirectora de la Comisión de Asistencia y Protección Animal del Congreso Nacional, Rocío Ojeda, denunció, según Megacadena, haber sido apartada de su cargo el pasado 17 de abril pese a padecer esclerosis múltiple, una enfermedad crónica que afecta el sistema nervioso central. Según manifestó, la desvinculación se produjo sin sumario administrativo ni causa justificada, lo que generó cuestionamientos sobre los procedimientos internos aplicados por la administración legislativa.
Ojeda sostuvo que la decisión fue tomada sin otorgarle acceso al expediente correspondiente ni la posibilidad de ejercer una defensa formal. Afirmó además que agotó las instancias administrativas y presentó un pedido de reconsideración, aunque finalmente fue desvinculada sin recibir una explicación clara por parte de las autoridades del Congreso.
Cargo para un operador político
La exfuncionaria también señaló que su cargo sería ocupado por Víctor Hugo González, a quien identificó como operador político de la senadora Rocío Abed. Según su versión, la designación habría sido impulsada desde ese sector político, situación que alimentó críticas sobre presuntos criterios partidarios en la distribución de cargos administrativos dentro del Poder Legislativo.
Ojeda relató además que continuó presentándose en su lugar de trabajo durante el periodo de preaviso, aunque ya no le eran asignadas funciones específicas, escenario que calificó como una situación de "vulnerabilidad laboral" y destrato institucional.
La denunciante remarcó que la medida tuvo un fuerte impacto tanto en el plano profesional como personal, especialmente por su condición de salud y la trayectoria que mantenía dentro de la institución.