Cuenta regresiva para Chaqueñito: oficialismo prepara su expulsión
La decisión se consolidó en las últimas horas, incluso pese a la maniobra del legislador de solicitar un permiso indefinido en medio del escándalo que lo envuelve.
Desde el movimiento Honor Colorado, el mensaje es claro: la continuidad de Vera en el Senado se volvió insostenible tras la difusión de audios que comprometen gravemente su conducta. El líder de bancada, Natalicio Chase, fue tajante al afirmar que la determinación ya está tomada y que el comportamiento del legislador es incompatible con el cargo, encuadrándose en las causales previstas para la pérdida de investidura.
El oficialismo se encuentra ultimando los detalles del libelo acusatorio que será presentado en los próximos días, documento en el que no solo se incluirá el episodio más reciente, sino también un historial de polémicas que fueron erosionando su permanencia política. Entre estos antecedentes figuran audios anteriores en los que se lo vinculó con supuestas negociaciones irregulares relacionadas a su voto parlamentario, lo que ya había provocado su expulsión de la bancada cartista el año pasado.
El escenario ahora gira en torno a los tiempos. Existe la intención de avanzar de forma inmediata, incluso con la posibilidad de convocar a una sesión extraordinaria para tratar exclusivamente su expulsión, aunque la cercanía de la Semana Santa y permisos previamente solicitados por legisladores podrían postergar la definición algunos días más.
En paralelo, el intento de Vera de evitar una salida abrupta mediante un pedido de permiso indefinido no logró modificar la postura del oficialismo. En la nota presentada ante el presidente del Congreso, Basilio Bachi Núñez, el senador argumentó la necesidad de atender asuntos judiciales vinculados a la investigación abierta en su contra, tomando como antecedente el caso del también senador Erico Galeano, quien en su momento accedió a un permiso similar.
Sin embargo, dentro del cartismo consideran que la gravedad de los hechos y la reiteración de conductas cuestionadas superaron cualquier margen de tolerancia política. La difusión de los audios, que ya fueron sometidos a peritajes técnicos que descartan manipulación mediante inteligencia artificial, terminó de acelerar una definición que se venía gestando desde hace tiempo.
Con este panorama, el Senado se encamina a uno de los procesos más delicados del actual periodo legislativo, en el que la presión política y el desgaste institucional confluyen para precipitar la salida de un legislador que pasó en poco tiempo de ser parte del oficialismo a convertirse en un problema interno que ahora buscan cerrar de forma definitiva.

