Este lunes 30 de junio de 2025, el contralor general, Camilo Benítez, presentó ante la Cámara de Senadores el informe anual y la memoria institucional correspondiente al año 2024. El documento destaca que, a través de auditorías financieras, fiscalizaciones especiales y otras actividades de control realizadas por la CGR, se han identificado indicios de hechos punibles por un monto superior a USD 160 millones.
Contexto institucional y nuevas herramientas, tras la ley de integridad
La presentación del informe tuvo lugar poco después de la promulgación de la Ley de Integridad, Transparencia y Prevención de la Corrupción (Ley N.º 7389/23) en diciembre de 2024. Según Benítez, esta normativa otorga a la Contraloría una mayor capacidad y un enfoque proactivo contra los actos corruptos. El nuevo plan estratégico institucional busca una lucha más efectiva, preventiva y sistémica frente a la corrupción, un paso más allá de la tradicional función represiva que ejercía el organismo.
Elevación inmediata a la Fiscalía: el camino a la rendición de cuentas
El informe presentado este lunes no solo cuantifica los posibles perjuicios económicos al Estado, sino que incluye también numerosos informes de indicios de hechos punibles. Estos fueron remitidos a la Fiscalía General del Estado, tal como establece el mandato constitucional de la CGR. La acción marca una línea clara hacia la transparencia y el seguimiento judicial, aunque aún quedan por conocerse las diligencias y procesos que se puedan abrir a raíz de esas elevaciones.
Reacciones políticas y mediáticas: tensión y expectativas
La presentación causó eco en diversos sectores políticos y medios de comunicación. Algunos consideraron que el informe fortalece el rol de control del Estado y refuerza el ambiente de fiscalización. Otros, en cambio, advirtieron que falta conocer los detalles específicos: qué entidades, funcionarios o procesos están implicados en los indicios, y cuáles podrían transformarse en causas penales formales.
De hecho, la CGR subrayó en su memoria institucional la aplicación del control de correspondencia, las evaluaciones del control interno, y las auditorías de cumplimiento como mecanismos para sustentar las elevaciones judiciales.
¿Qué sigue ahora? El curso de la investigación
- Fiscalía: Tiene ahora en sus manos todos los informes para iniciar investigaciones preliminares, que podrían derivar en imputaciones o archivos.
- Contraloría: Seguirá reforzando su plan estratégico bajo la nueva ley, apuntando a más controles preventivos.
- Poder Legislativo y ciudadanía: Exigen mayor transparencia; se espera que los senadores requieran más información anexa: instituciones señaladas, periodos y casos específicos.
- Cobertura mediática: El informe está recibiendo atención en medios nacionales y redes sociales. Se esperan análisis más detallados en los próximos días.
Pelota en cancha de Fiscalía
La presentación de este informe representa un hecho significativo en la lucha contra la corrupción en Paraguay: por primera vez, la CGR reporta indicios de más de USD 160 millones en perjuicios al patrimonio público, y activa formalmente su rol de denunciante penal ante la Fiscalía, amparado en la ley de integridad. Sin embargo, gran parte del valor del informe depende ahora de cómo la Fiscalía encause estas evidencias, si procesa casos concretos y si se publican los responsables señalados. El verdadero impacto del informe se medirá en cuanto avance la investigación y se haga efectiva la rendición de cuentas.


