Sin pelos en la lengua, como se caracteriza, Claudia Russer, quien últimamente se encuentra muy abocada a la política, respondió al El Nacional algunas preguntas sobre su incursión al ruedo político y planes dentro del Partido Colorado.
Subrayó que las mujeres están más que preparadas para ocupar puestos de relevancia en cuanto a alta gerencia pública, y que se necesita más espacio. Sobre el punto mencionó: "No quiero que los hombres me digan qué debo soñar, a qué debo aspirar, de dónde debo de comenzar, porque, antes que nada y antes que todo, tengo en mi sangre la herencia que nos dejaron Las Residentas".
Sobre el gobierno de Mario Abdo, dijo que debió rodearse de aliados comprometidos, y no de "pirañas", mientras que sobre Horacio Cartes señaló que tuvo luces y sombras.
-Claudia Russer en primera persona.
-Soy mujer comprometida con mi país, mi comunidad, madre de familia, lideresa surgida del sector agrícola.
-¿Desde cuándo activás en política?
-Desde 1999. Tuve mi epifanía cuando salimos todos en el campo a pedir refinanciamiento de nuestras deudas. Inicié un camino que tuvo sus facetas: gremial, política, partidaria, y ahora en pos de lo nacional.
-¿Por qué?
-Porque hay mucho que hacer sirviendo al país, representando a la gente, con una manera diferente de hacer política. Porque entiendo lo que significa para la gente que aparezca alguien que enarbole la bandera de la esperanza, del "sí se puede".
-¿Siempre seguís en actividad gremial granelera?
-Desde 2009, me retiré de la actividad gremial, porque ya di todo lo que tenía que dar como gremialista. Evolucioné a la siguiente etapa en la política partidaria, y la gente descubrió que era colorada y que hice bien las cosas. Busqué y busco en mi partido gente diferente, y vi de cerca el ejército que posee el partido, que es grande y que hace la diferencia en cada elección. Estos son los referente en cada una de las seccionales.
-¿Qué te preocupa del país?
-Me preocupa el alto índice de gente en la miseria, sin empleos, sin oportunidades, el alto porcentaje de compatriotas sin acceso a educación y salud pública gratuita de primer nivel, la falta de seguridad, la falta de oportunidad para los jóvenes y, por sobre todo, la falta de fortalecimiento de los maestros que esperan poder capacitarse, para acompañar la nueva forma de educar en este siglo XXI.
-¿Qué te parece el actual gobierno?
-Creo que pudo haber hecho más si los que llegaron con el presidente no lo hubieran abandonado. Con esta pandemia, nunca sabremos si fue bueno y competente, pues no hay un solo mandatario a nivel mundial que pueda decir: "Yo gestioné bien esta crisis". Podría haber hecho más si escuchaba más, y debió haber buscado aliados comprometidos, y no pirañas. Debió sostener y demostrar que el lema "Caiga quien caiga" se cumplía.
-¿Qué opinas de Cartes?
-Hizo buenas cosas durante su gobierno. Marcó la diferencia cuando instaló un ambiente positivo para la inversión, atrayendo al capital privado nacional y extranjero. Al inicio de su gobierno, ganadas las elecciones, hubiera buscado y convocado un acercamiento fuerte con todos los partidos políticos y movimientos para llamar a una Constituyente, no solo para la reelección, sino para adecuar al siglo XXI nuestra Constitución del 92 muy antistronista. Siento como que nos dividió, entre los que estudiaron y los que no, y lo siento así por mi condición de mujer. Pero te aclaro que tiene virtudes, solo que también tiene sus defectos.
-¿Cómo ves la actualidad del Partido Colorado?
-Nosotros, los colorados, estamos esperando que aparezca un tercer frente serio que trabaje por la gente, sin usar plata pública, ni hacer campaña desde el cómodo cargo público que detenta. Esperamos que realmente se promulgue la ley de la carrera de la función pública y que no importa quién venga. El funcionario debe estar seguro y confiado de que mi foja de servicio me avalará para ir ascendiendo.
-¿Tenés un movimiento o vas a lanzarlo?
-En Itapúa estamos hablando, nos estamos juntando, y creo firmemente que los movimientos regionales harán la diferencia para el 2023.
-¿Cuáles son tus aspiraciones políticas?
Ser parte de una chapa, ser senadora, diputada o gobernadora de mi departamento. No quiero que los hombres me digan qué debo soñar, a qué debo aspirar, de dónde debo de comenzar, porque, antes que nada y antes que todo, tengo en mi sangre la herencia que nos dejaron Las Residentas, y sé que puedo trabajar por mi país, por la agricultura familiar, el sector agropecuario, la industria, el comercio, la clase media y, por sobre todo, trabajar realmente por los sin voces.