Rabona en el Senado

Celeste: "Todo el Paraguay trabaja Miércoles Santo, ¿Y ustedes? Prefieren ir a Camboriú"

Durante su intervención, la legisladora liberal dejó en claro su rechazo a la suspensión de la sesión en una jornada que no es feriado, y apuntó al contraste entre la realidad de la ciudadanía y la conducta del Congreso.
Celeste Amarilla, senadora Gentileza.

La decisión de postergar la sesión ordinaria del Senado prevista para el miércoles Santo y trasladarla recién al lunes 6 de abril desató un fuerte cruce dentro de la propia Cámara Alta, con críticas directas de la senadora Celeste Amarilla, quien cuestionó duramente a sus colegas por lo que calificó como una práctica reiterada de extender feriados para generar largas pausas en la actividad legislativa.

Durante su intervención, la legisladora liberal dejó en claro su rechazo a la suspensión de la sesión en una jornada que no es feriado, y apuntó al contraste entre la realidad de la ciudadanía y la conducta del Congreso. "Yo justamente era para pedir la reconsideración. Presidente, el miércoles no es feriado. Todo el Paraguay trabaja el miércoles. Quiero decir esto. Todo el Paraguay, no es cierto que es hasta mediodía. Los shopping hasta las 10, los súper hasta las 10. Todo el país. Quiero ver si una obra de construcción va a parar el miércoles. No. Todo el país trabaja el miércoles", expresó.

Amarilla insistió en que la práctica de adelantar el receso por Semana Santa se ha convertido en una costumbre dentro del Senado, generando períodos de inactividad que se repiten también en otras fechas festivas. "Se ha instalado la costumbre de adelantarnos a los feriados para tener vacaciones de 10 días. Eso es lo que pasa. Navidad hacemos lo mismo, Semana Santa hacemos lo mismo, y todos los años lo mismo, y después no entendemos por qué se queja la gente", afirmó.

La senadora también cuestionó el impacto que este tipo de decisiones tiene en la percepción ciudadana, especialmente en un contexto en el que el Congreso es criticado por sus privilegios y beneficios. "Claro que le importa, claro que le importa. No hay uno que se quede conforme cuando nosotros tenemos 10 días de vacaciones. Y ellos trabajan hasta viernes santo. Porque esa es la verdad", sostuvo, al tiempo de remarcar que incluso en días considerados feriados muchas actividades económicas continúan operando.

En un tono aún más duro, Amarilla calificó de vergonzosa la actitud de sus colegas y puso el foco en el uso del tiempo libre que genera la suspensión de la actividad parlamentaria. "Yo no sé cómo no tienen la mínima vergüenza de este corcito que estamos haciendo. Irnos a nuestro distrito, para irnos a dormir, para irnos a Cancún... te da 10 días, 10 días te da para irte a Camboriú. Claro, sin embargo, si sesionamos el miércoles no se puede ir a Camboriú", disparó.

La legisladora también cuestionó el costo político de esta decisión en un momento de alta sensibilidad social y económica. "Esto es realmente, realmente no entiendo qué necesidad de quemarnos con la gente. Por cuatro días libres. Pero qué necesidad. Si acá la mayoría solamente viene una vez por semana", enfatizó.

Finalmente, dejó constancia de que existe un grupo minoritario dentro del Senado que sí estaba dispuesto a trabajar en la fecha prevista. "Verdaderamente me da vergüenza. Y necesito decir esto para que la gente que nos escuche vea que por lo menos habemos cinco o seis que queremos trabajar el miércoles. Porque no es feriado el miércoles", concluyó.

La postergación de la sesión se da en medio de cuestionamientos más amplios hacia el Senado por la acumulación de temas sensibles sin tratamiento, el debate sobre beneficios como la jubilación privilegiada y las recientes polémicas por bonificaciones y asignaciones a altas autoridades, lo que profundiza el malestar ciudadano frente a una agenda legislativa que vuelve a quedar en pausa.