Persecución

Cartismo buscaría expulsar a otro legislador opositor por "incomodar"

En medio del debate, el diputado independiente Raúl Benítez denunció haber sido objeto de amenazas por parte del oficialismo cartista, al asegurar que desde la bancada de Honor Colorado se planteó la posibilidad de impulsar su expulsión del Parlamento.
Raúl Benítez. Gentileza.

La Cámara de Diputados volvió a convertirse este martes en escenario de fuertes cruces políticos durante el tratamiento del proyecto que pretende establecer mayores requisitos para los representantes del Congreso ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM). En medio del debate, el diputado independiente Raúl Benítez denunció haber sido objeto de amenazas por parte del oficialismo cartista, al asegurar que desde la bancada de Honor Colorado se planteó la posibilidad de impulsar su expulsión del Parlamento.

La controversia se desató luego de que la mayoría resolviera postergar por otros 30 días el análisis de la iniciativa que exige la acreditación de títulos universitarios y antecedentes académicos para quienes sean designados por el Poder Legislativo ante el órgano extrapoder encargado de juzgar a magistrados.

Benítez cuestionó duramente la nueva dilación del proyecto y sostuvo que el aplazamiento responde a la intención de impedir la aprobación de mayores mecanismos de control. Según expresó, el Congreso no puede continuar postergando una propuesta que considera necesaria para recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.

El legislador fue más allá y afirmó que el caso del ex senador Hernán Rivas no puede ser considerado un hecho aislado. A su criterio, la resistencia a establecer exigencias más estrictas evidencia una práctica política que busca evitar controles sobre quienes ocupan espacios de poder dentro del sistema judicial.

En medio de su intervención, Benítez denunció que escuchó al líder de la bancada cartista, Miguel del Puerto, manifestar que promovería su salida de la Cámara de Diputados. El parlamentario opositor desafió públicamente a que cualquier intención de expulsión sea presentada formalmente y debatida de cara a la ciudadanía.

Del Puerto respondió desde su banca indicando que estaba dispuesto a redactar la propuesta mencionada, lo que elevó aún más el nivel de tensión dentro del recinto. Ante esta situación, Benítez acusó al oficialismo de utilizar amenazas como mecanismo para intentar silenciar las posiciones críticas.

La diputada Johanna Ortega también intervino durante la sesión para expresar su preocupación por lo que calificó como una práctica reiterada de intimidación hacia integrantes de la oposición. Recordó que todos los legisladores cuentan con las mismas garantías parlamentarias y advirtió que no corresponde instalar constantemente la posibilidad de suspensiones o expulsiones como respuesta a las diferencias políticas.

Incluso, Ortega desafió a quienes impulsan ese tipo de advertencias a formalizar cualquier iniciativa de ese tenor y asumir públicamente el costo político de una eventual medida contra representantes electos por la ciudadanía. También mencionó a otros parlamentarios opositores, señalando que ninguno debería ser objeto de amenazas por el contenido de sus intervenciones.

Por su parte, el diputado Hugo Meza, quien presidía la sesión, aclaró que hasta ese momento no existía ningún proyecto de resolución orientado a expulsar a legisladores, por lo que no correspondía adoptar ninguna determinación al respecto. Asimismo, exhortó a los parlamentarios a retomar el tratamiento del orden del día.

Finalmente, la mayoría oficialista acompañó la moción de postergar por un mes más el estudio del proyecto vinculado al JEM, una decisión que volvió a generar cuestionamientos desde sectores opositores, que denuncian una sistemática resistencia a establecer mayores requisitos de idoneidad y transparencia para el acceso a cargos de alta responsabilidad institucional.