Durante un acto partidario, Cartes evitó hacer un anuncio directo sobre la candidatura a la vicepresidencia, pero utilizó una expresión que fue interpretada como un guiño evidente. "Me prohibieron decir lo que pienso sobre ese tema, pero... se entiende, ¿verdad?", lanzó, acompañado de gestos que reforzaron la lectura de un apoyo implícito a Baruja.
El líder colorado también reiteró su respaldo a Pedro Alliana, a quien volvió a posicionar como la figura principal del proyecto político del cartismo de cara al 2028, asegurando que será el próximo presidente.
Este movimiento deja en segundo plano a otros dirigentes que venían siendo mencionados como posibles candidatos a vicepresidente, entre ellos el titular de Diputados, Raúl Latorre, y el gobernador de Guairá, César Sosa. Ambos nombres habían circulado con fuerza dentro del oficialismo, pero pierden terreno tras la señal política del líder partidario.
El gesto de Cartes se produce en medio de tensiones internas dentro del cartismo, que se intensificaron durante su reciente ausencia por motivos de salud, período en el que se registraron cruces públicos entre referentes del sector, con acusaciones y descalificaciones que evidenciaron fracturas.
En ese contexto, el exmandatario también hizo un llamado a bajar el tono del discurso político dentro del movimiento. Instó a los dirigentes a evitar ataques personales y a mantener la unidad, advirtiendo que las ofensas generan heridas difíciles de cerrar.
Asimismo, remarcó la importancia de encarar con cohesión las próximas elecciones municipales, previstas para octubre, señalando que el desafío electoral exige disciplina y cohesión interna.
Con este mensaje, Cartes no solo envió una señal sobre la eventual conformación de la chapa presidencial, sino que también buscó ordenar a su sector en un momento clave, en el que comienzan a definirse las principales candidaturas de cara al próximo ciclo electoral.