La Cámara de Senadores aprobó con modificaciones el proyecto de reforma del transporte público en una sesión extraordinaria, remitido por el Poder Ejecutivo, y lo envió a la Cámara de Diputados para su estudio.
El titular del Congreso, Basilio "Bachi" Núñez, salió al paso de las críticas sindicales y afirmó que la propuesta no vulnera derechos laborales, puesto que estos se encuentran garantizados por el Código Laboral.
"Lo que sí no podemos es continuar en la misma forma que estamos. Hubo un estancamiento. Entre 2013 y 2018 se renovaron casi 1.000 buses, pero entre 2018 y 2023 casi nada. Ahora hay que retomar", expresó Núñez al defender la iniciativa, que además de la modernización plantea la creación de un fideicomiso de financiamiento para el sector.
El proyecto aprobado incluye garantías para la continuidad laboral de los conductores y la declaración del transporte como un servicio imprescindible, lo que implicará nuevas regulaciones en su funcionamiento.
Con la media sanción, la discusión pasa ahora a la Cámara de Diputados, donde el proyecto volverá a generar debate sobre su alcance y sus posibles efectos en los trabajadores, usuarios y empresas.