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Ante la OEA, Kattya sostiene que su destitución fue ilegal y buscará una condena internacional para Paraguay

La exsenadora Kattya González denunció ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) que su expulsión del Senado fue una decisión ilegal y políticamente motivada, y anunció que llevará el caso ante organismos internacionales tras considerar agotadas todas las instancias judiciales en Paraguay.
Kattya González ante la OEA. Web.

La exlegisladora afirmó que su objetivo es obtener una condena internacional contra el Estado paraguayo y dejar un precedente en defensa del Estado de derecho.

González participó en un evento paralelo de la 56ª Asamblea General de la OEA, que se desarrolla en Panamá, donde integró un panel sobre violencia política y digital contra las mujeres. Durante su intervención sostuvo que fue víctima de una campaña sistemática de desprestigio que desembocó en su pérdida de investidura y calificó el proceso como una "ejecución política planificada" para apartarla de la vida pública.

La exparlamentaria recordó que fue destituida el 14 de febrero de 2024 mediante una votación de 23 senadores, pese a que, según sostuvo, el reglamento interno de la Cámara Alta exigía una mayoría calificada de 30 votos para aprobar una sanción de esa naturaleza. Afirmó que nunca tuvo la posibilidad de ejercer plenamente su derecho a la defensa y aseguró que el procedimiento constituyó una violación a las garantías constitucionales.

Durante su exposición también manifestó que su salida del Congreso respondió a su labor de fiscalización y control sobre el poder político, señalando que el mensaje fue dirigido a toda la oposición para desalentar cualquier intento de cuestionar al oficialismo.

Las críticas alcanzaron además a la Corte Suprema de Justicia, que recientemente rechazó la acción de inconstitucionalidad promovida por su defensa. González sostuvo que el máximo tribunal terminó legitimando una decisión arbitraria y actuó en sintonía con los intereses del poder político.

Asimismo, cuestionó al presidente Santiago Peña y afirmó que resulta contradictorio presentar a Paraguay como una democracia sólida mientras, según dijo, se persigue a dirigentes opositores y se mantienen prácticas que debilitan la institucionalidad del país.

La exsenadora confirmó que presentará formalmente su caso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y, posteriormente, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Explicó que la intención ya no se limita a recuperar la banca que perdió, sino a lograr una resolución internacional que siente jurisprudencia para la protección de los derechos políticos y el fortalecimiento de la democracia paraguaya.

González recordó además que la Comisión Interamericana ya incluyó anteriormente su caso en uno de sus informes, donde expresó preocupación por las circunstancias que rodearon su pérdida de investidura y por las denuncias sobre posibles vulneraciones a las garantías constitucionales y a los derechos políticos.

Al finalizar su intervención, reafirmó que continuará impulsando acciones en el ámbito internacional y sostuvo que los derechos políticos, especialmente los de las mujeres, no pueden quedar sujetos a decisiones circunstanciales de las mayorías parlamentarias, por lo que insistirá en buscar justicia fuera del país.