El debate en torno al proyecto que busca reglamentar la figura de la senaduría vitalicia volvió a encender tensiones en el Congreso, con fuertes cuestionamientos desde la oposición. Uno de los posicionamientos más claros y contundentes fue el del senador Rafael Filizzola, quien alertó sobre la inconstitucionalidad de la propuesta impulsada por el oficialismo colorado.
En entrevista con El Nacional, el legislador sostuvo que la iniciativa intenta modificar el alcance de una disposición constitucional mediante una ley ordinaria, lo que, a su criterio, constituye una violación directa al orden jurídico vigente.
Cuestionamiento directo a la constitucionalidad
Filizzola fue enfático al referirse al núcleo del proyecto. Según expresó, la Constitución Nacional es absolutamente clara respecto al rol de los expresidentes como senadores vitalicios, estableciendo que estos pueden integrar la Cámara de Senadores pero sin derecho a voto.
En ese sentido, advirtió que cualquier intento de ampliar esas atribuciones, ya sea otorgándoles voto o habilitándolos a participar activamente en la arena electoral, no puede hacerse a través de una ley.
"El artículo es claro y no deja margen a interpretaciones. No se puede modificar por ley lo que la Constitución establece de manera expresa", sostuvo el senador, al tiempo de insistir en que el camino correcto, en caso de querer cambiar esa figura, es una reforma constitucional.
Intento de reinterpretación del artículo 189
El legislador también cuestionó la intención del oficialismo de "reglamentar" el artículo 189 de la Constitución, señalando que en realidad lo que se busca es reinterpretarlo para alterar su contenido.
Filizzola remarcó que la figura del senador vitalicio fue concebida como un rol honorífico, sin poder de decisión dentro del Senado, precisamente para evitar que los expresidentes continúen ejerciendo poder político directo tras dejar el cargo.
En esa línea, advirtió que el proyecto rompe con ese espíritu original y abre la puerta a una reconfiguración del sistema político que no fue prevista por los constituyentes de 1992.
"Lo que se quiere hacer es cambiar el sentido de la norma. No es una reglamentación, es una modificación encubierta", expresó.
Advertencia sobre el precedente institucional
El senador también alertó sobre las consecuencias institucionales que podría generar la aprobación de este tipo de iniciativas. Según señaló, permitir que una ley modifique el alcance de una disposición constitucional sienta un precedente peligroso para el sistema democrático.
Filizzola insistió en que aceptar este tipo de interpretaciones implica debilitar la supremacía de la Constitución y abrir la puerta a futuras distorsiones del marco legal.
"No se puede sentar el precedente de que por ley se cambie la Constitución. Eso es gravísimo desde el punto de vista institucional", enfatizó.
Contexto político del proyecto
El proyecto impulsado por el oficialismo aparece en medio de un escenario político marcado por tensiones internas y movimientos estratégicos de cara al futuro electoral. La iniciativa busca redefinir el rol de los expresidentes, que actualmente solo pueden participar en el Senado con voz pero sin voto.
Sin embargo, sectores críticos sostienen que detrás de la propuesta existe una intención de reinsertar a figuras políticas de peso en la competencia electoral o en espacios de poder con mayor incidencia, lo que ha generado una fuerte reacción en la oposición.
En ese contexto, Filizzola se posicionó como una de las voces más firmes en contra del proyecto, reiterando que cualquier cambio en la figura de la senaduría vitalicia debe pasar necesariamente por una reforma de la Constitución y no por una ley ordinaria.
Rechazo a una "salida fácil" fuera del marco constitucional
Finalmente, el senador dejó en claro que el debate no es solo político, sino fundamentalmente jurídico. A su criterio, el oficialismo busca una "salida fácil" para modificar el sistema sin asumir el costo político de impulsar una reforma constitucional.
"Si quieren cambiar la Constitución, que lo hagan como corresponde. Pero no pueden hacerlo por la vía de una ley", sostuvo.
Con estas declaraciones, Filizzola se suma al grupo de referentes que consideran que el proyecto no solo es inconveniente desde el punto de vista político, sino directamente incompatible con el marco constitucional vigente.



