PolíticaInternas

Abdo asegura que la disidencia despojará del poder al oficialismo

El expresidente Mario Abdo Benítez volvió al centro de la escena política con un mensaje abiertamente crítico hacia el oficialismo, al que acusó de haberse apartado de los principios tradicionales del coloradismo y de gobernar de espaldas a la ciudadanía.

18 Abril de 2026
18 Abril de 2026
Mario Abdo Benítez
Mario Abdo Benítez

Durante un acto político en respaldo a la candidatura de Arnaldo Samaniego en Asunción, el exmandatario insistió en la necesidad de construir una unidad amplia como herramienta para desplazar del poder a quienes, según sostuvo, "traicionaron al pueblo".

En su intervención, Abdo cuestionó el uso de la mayoría política y advirtió que el poder no debe ser utilizado para restringir libertades ni silenciar a quienes piensan distinto. Señaló que los valores históricos del Partido Colorado fueron dejados de lado por el sector actualmente en el Gobierno y remarcó que el respeto a la palabra y la defensa de los sectores más vulnerables ya no forman parte de la práctica política vigente.

El exjefe de Estado también valoró los gestos de unidad dentro de la disidencia colorada en la capital, destacando el paso al costado de Daniel Centurión en favor de Samaniego. En ese contexto, sostuvo que ese tipo de decisiones deben replicarse a nivel nacional si se pretende construir una alternativa capaz de disputar el poder político en el país.

Abdo aseguró que su regreso a la actividad política responde al descontento social que percibe en la ciudadanía y afirmó que continuará activo mientras no vea mejoras en la calidad de vida de la población. En ese sentido, advirtió que seguirá siendo una voz incómoda para el oficialismo, al que acusó de no responder a las expectativas generadas.

Uno de los momentos más llamativos de su discurso fue cuando, en tono entre irónico y provocador, se refirió a la figura del diputado Mauricio Espínola, actual jefe de campaña de Samaniego y uno de los críticos más duros del cartismo. Abdo insinuó que, en caso de avanzar un proceso de unidad partidaria, desde el oficialismo podrían exigir su salida como condición, incluso hablando de "pedir su cabeza" para facilitar acuerdos internos.

Pese a ese comentario, el exmandatario elogió la postura de Espínola, resaltando su rol como figura que confronta al poder y cuestiona decisiones dentro del Congreso. Afirmó que ese tipo de perfiles representan una disidencia activa que, según su visión, mantiene viva una línea interna del partido que se opone al actual modelo de conducción política.

El acto dejó en evidencia que el escenario interno del Partido Colorado sigue marcado por tensiones profundas y que la disputa por el control político no solo se proyecta hacia las elecciones municipales, sino también hacia una confrontación más amplia sobre el rumbo del país.

Últimas noticias